Diario Sur

Santos, con su mujer María Clemencia Rodríguez. :: LEONARDO MUÑOZ / efe
Santos, con su mujer María Clemencia Rodríguez. :: LEONARDO MUÑOZ / efe

El Nobel a Santos reaviva el Acuerdo de Paz

  • El premio otorga al presidente de Colombia el apoyo internacional a su esfuerzo por acabar la guerra con las FARC

A las 4:15 de la madrugada colombiana, el presidente Juan Manuel Santos recibió una llamada de su hijo Martín que le cambió la desazón de los últimos días por una alegría manifiesta. El Comité noruego le había otorgado el Premio Nobel de la Paz. La noticia fue un «maravilloso despertar» traducido en las redes sociales con palomas, aplausos, corazones, flores, música y otros signos de esperanza para todos los colombianos que votaron 'sí' en un plebiscito que sin embargo perdieron. No es para menos. Ese reconocimiento internacional, en el que Noruega es parte interesada porque lleva más de cuatro años como garante de las conversaciones de La Habana para la consecución de la paz, reaviva el Acuerdo Final firmado por el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el 26 de septiembre en Cartagena de Indias y que hoy se tambalea por el rechazo obtenido en votación popular el pasado domingo.

El presidente, muy sonriente y acompañado por su esposa, María Clemencia Rodríguez, agradeció «infinitamente y de todo corazón esta honrosa distinción» que dijo recibir en nombre de los «todos los colombianos, en especial de las millones de víctimas» del conflicto. Agregó que para que no haya «un solo muerto más debemos reconciliarnos y unirnos para culminar este proceso y comenzar a construir una paz estable y duradera». Según Santos, el premio es un «tributo a todas aquellas personas que tanto han contribuido a que estemos a punto de lograr esa paz tan anhelada, a los negociadores de ambas partes» y a todos cuantos han apoyado el proceso. «La paz está cerca. La paz es posible. Es la hora de la paz», insistió.

Las felicitaciones llegaron de todo el mundo. También la de Álvaro Uribe, vía Twitter, sin perder la oportunidad de lanzar un dardo: «Felicito el Nobel para el presidente Santos, deseo que conduzca a cambiar acuerdos dañinos para la democracia». Y es que al expresidente colombiano le ha durado poco el gozo de tener la sartén por el mango. Defensor del 'no' en el plebiscito, el pírrico triunfo de su opción pierde fuerza con este reconocimiento internacional, que envalentona a quienes se vieron derrotados.

La cuestión es buscar una fórmula constitucional que garantice el acuerdo. En eso está trabajando a marchas forzadas el equipo del Gobierno. Mientras, en La Habana, la concesión del Nobel cambió ligeramente el programa de los delegados de Colombia, Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo -llegaron el lunes por la tarde a la capital cubana-, y los de las FARC, que retrasaron una hora la presentación de un comunicado conjunto que trasluce más optimismo que en días pasados.

Ambas partes acordaron que «las propuestas de ajustes y precisiones que resulten de este proceso serán discutidas entre el Gobierno y las FARC para dar garantías a todos», además de mantener el alto el fuego verificado. Pidieron a Naciones Unidas autorizar la supervisión de ONU Colombia, mientras avanzan «la búsqueda de desaparecidos, los planes piloto de desminado, la sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito, los compromisos respecto a la salida de menores de los campamentos y sobre la situación de personas privadas de libertad».

La fuerza necesaria

«Tenemos un país dividido. Si queremos construir la paz de verdad, tenemos que buscar el consenso más amplio posible, la unión», admitió De la Calle en una declaración posterior. Por su parte 'Iván Márquez' expresó su esperanza de que el Nobel dé «al presidente Santos la fuerza necesaria para que consolide el acuerdo final firmado en Cartagena y al mismo tiempo pueda dar vida digna a todos los colombianos; esa es la base que requiere la paz en Colombia: justicia social, democracia amplia y soberanía».

Preguntado por este diario si sentían decepción por que el premio no fue compartido con 'Timochenko', comentó: «No hay ningún problema. El presidente Santos ha adelantado una labor muy importante en Colombia gracias a su persistencia y estamos seguros de que estos acuerdos van a materializarse en la realidad colombiana. Eso para nosotros es lo más importante, creo que lo dijo también nuestro comandante en jefe, el principal premio que esperamos todos los colombianos es el de la paz, el de la reconciliación». El jefe máximo de la guerrilla fue uno de los primeros en felicitarle por Twitter, pero no solo al mandatario: «Felicito al presidente Juan Manuel Santos, a garantes Cuba y Noruega, acompañantes Venezuela y Chile sin los cuales sería imposible la Paz».