Diario Sur

La UE cierra filas ante el peor 'brexit'

Las dos partes perderán pero una más que otra. La victoria será para el que salga menos magullado, más entero. Será una amarga victoria, pero victoria al fin y al cabo y, a día de hoy, la futura Europa de los 27 tiene muchas papeletas para ganar. ¿Por qué? Porque sus grandes líderes, ya sean Merkel, Hollande, Tusk, Juncker o Draghi, están mostrando una unidad a prueba de bombas. «Este no es un problema más, es el problema», recalcó la noche del jueves en París el presidente francés, François Hollande. Mano dura. Si los británicos quieren guerra, la tendrán. «Debemos ser intransigentes», zanjó ayer el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker. Lo hizo también desde París, la capital que marca el paso de la negociación del 'brexit'. El ambiente se ha caldeado sobremanera esta semana a raíz del primer congreso 'tory' con Theresa May como líder. Primero, anunció que activaría el artículo 50 del Tratado para salir de la UE antes de finales de marzo. Y después se sucedieron una serie de anuncios y amenazas que atacan sin escrúpulos los principios del club, como la restricción en la contratación de extranjeros obligando incluso a las empresas a que hagan listados 'ad hoc'. No a la inmigración (por esto se ganó el referéndum) y sí, en cambio, a la libre circulación de bienes, de capitales y sobre todo de servicios (la City es clave en esta negociación).

En resumen, un 'brexit' a la carta que los 27 no van a aceptar. «Si Reino Unido quiere mantener el acceso al mercado interior, se deben respetar íntegramente todas las reglas y todas las libertades que lo rodean. No se puede tener un pie dentro y un pie fuera. Aquí debemos ser intransigentes», recalcó el presidente de la Comisión durante un debate celebrado junto al primer ministro francés, Manuel Valls. Pero no se quedó ahí: «Si empezamos a deshacer el mercado interior poniéndonos a disposición de un Estado que decide irse, inauguraremos el fin de Europa, de los principios directores... Del éxito de Europa». Ojo con lo que diga Juncker. No sólo por ser una de las referencias europeístas del club, sino porque es de los pocos que tiene asegurado seguir en el cargo al menos hasta finales de 2019.