Diario Sur

Estados Unidos pide una investigación por «crímenes de guerra» en Alepo

John Kerry.
John Kerry. / Mike Theiler (Reuters)
  • Rusia amenaza con usar su derecho de veto para bloquear la propuesta francesa de resolución en la ONU para establecer un alto el fuego y prohibir el vuelo de aviones de guerra sobre la ciudad

Estados Unidos ha reclamado este viernes una investigación por "crímenes de guerra" contra el régimen sirio y su aliado ruso, tras un nuevo bombardeo que ha sufrido un hospital en Alepo, donde el Ejército sirio avanza lentamente y la situación humanitaria es catastrófica.

Por su parte, Rusia ha amenazado con usar su derecho de veto para bloquear la propuesta francesa de resolución en la ONU para establecer un alto el fuego en Alepo y prohibir el vuelo de aviones de guerra sobre la atormentada ciudad siria.

"No veo de qué manera podríamos dejar que esta resolución sea aprobada", ha dicho a la prensa el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, ha acusado a Moscú y a Damasco de "aterrorizar" a los civiles y de bombardear deliberadamente los hospitales en Alepo, lo que constituye, según ha advertido, "crímenes de guerra". "Quienes cometen estos actos deben ser y serán responsables de sus acciones", ha advertido Kerry.

"En la noche de ayer, el régimen volvió a atacar a un hospital, 20 personas murieron y 100 resultaron heridas. Rusia y el régimen le deben más que una explicación al mundo sobre las razones por las cuales no dejan de atacar a hospitales, infraestructuras médicas, niños y mujeres", ha afirmado el secretario de Estado estadounidense durante una conferencia de prensa junto a su homólogo francés, Jean-Marc Ayrault.

Rusia, que apoya militarmente la ofensiva del régimen de Damasco contra los insurgentes de Alepo, pidió una reunión de urgencia para escuchar el informe del enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, que expresó su preocupación por una posible destrucción total de los barrios rebeldes de aquí fin de año.

Apoyado por la aviación rusa, el régimen de Damasco lanzó hace dos semanas una ofensiva de gran envergadura para recuperar los barrios rebeldes de Alepo, ciudad dividida desde 2012 en sectores controlados por los rebeldes (este) o las fuerzas del gobierno (oeste), y hoy convertida en crucial frente de una guerra que desangra Siria desde 2011.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), las tropas gubernamentales tomaron este viernes una colina en el barrio de Sheij Said, al sur de la ciudad. Pero, paralelamente, los insurgentes recuperaron algunas zonas que habían perdido hace algunos días.

Según la televisión de Estado, cuatro personas murieron por disparos de cohetes de grupos rebeldes en la parte gubernamental de Alepo.

De Mistura evocó una pista diplomática a la que Moscú prestó particular atención: que los combatientes yihadistas del Frente Fateh Al Sham (ex Frente Al Nusra, rama siria de Al Qaida) abandonen el este de Alepo, y que a continuación Rusia declare la suspensión de los bombardeos.

Moscú, que mandó un navío de guerra rumbo al Mediterráneo para reforzar su operativo militar en Siria, se mostró dispuesto a interceder ante Damasco si los yihadistas abandonan el este de Alepo "con todas sus armas" rumbo a la ciudad de Idleb.

Por su parte la Duma rusa (cámara baja del parlamento) aprobó un acuerdo con Damasco para que las fuerzas aéreas rusas estén desplegadas "de forma indefinida" en el aeródromo militar de Hmeimem, en el oeste de Siria, un convenio firmado en agosto de 2015 y revelado solo recientemente por Moscú.