Diario Sur

Londres confía en un 'brexit' de todas sus regiones unidas

Los conservadores británicos confían en que todas las naciones de Reino Unido saldrán juntas de la Unión Europea, aunque reconocen que el reto más complicado es el de guiar el 'brexit' de Irlanda del Norte sin que provoque la creación de una frontera física entre el norte británico de la isla y el sur constituido como república de Éire. La primera ministra, Theresa May, ya prometió el domingo, en su discurso inaugural a la conferencia conservadora en Birmingham, que todo el país saldrá unido de la UE y ayer la reunión anual del partido oyó a los ministros de las tres naciones autonómicas -Gales, Escocia e Irlanda del Norte- describir su tarea.

El más elocuente fue quizás David Mundell, responsable de Escocia en el Ejecutivo conservador. Calificó como ridículo que el Partido Nacional Escocés (SNP), que gobierna la región, considere traumático abandonar la UE y lo considera un motivo para marcharse de un Reino Unido, con el que comercia cuatro veces más. El SNP ha encontrado en el anuncio de May sobre la promulgación en Londres de una ley que, una vez acordado el 'brexit', derogue la norma básica de soberanía compartida con la UE al tiempo que inserte en la legislación británica todas las leyes y normas europeas, una oportunidad para entorpecer el proceso de salida.

Mike Russell, responsable en el Ejecutivo escocés de negociar con Londres sobre el 'brexit', ha afirmado que Edimburgo tendría que dar su visto bueno y si no le satisfacen los términos de la marcha, podría bloquear la ley. Pero Escocia estaría así rechazando también las competencias en agricultura, pesca y medio ambiente, que pasarán directamente de Bruselas a Edimburgo por ser materias no reservadas a Londres en su estatuto de autonomía. Alain Cairns, el ministro para Gales, recordó que el ministro principal galés, Carwyn Jones, laborista, «ha decidido presentar a Gales como víctima del 'brexit', olvidando que votó en favor».