Diario Sur

Bruselas certifica el fracaso de las cuotas de refugiados

Solo el 3,53% de lo pactado, de lo legalmente obligatorio, de lo moralmente exigible. Una cifra que vuelve a sonrojar a Europa. Cuando se cumple el primer año de la entrada en vigor de las polémicas cuotas obligatorias de refugiados por el Consejo Europeo, solo se han formalizado 5.651 reubicaciones de demandantes de asilo ubicados en Grecia e Italia. Una cifra que por sí sola quizá no diga mucho, pero que evidencia demasiadas cosas cuando se contextualiza y se recuerda que el objetivo pactado era alcanzar 160.000 en dos años. Ya se ha llegado al ecuador y el porcentaje cumplido es del 3,53%. La iniciativa ha fracasado, lo está haciendo, y el objetivo es salvar la cara. Ahora, la Comisión dice que podrían producirse «30.000 durante el próximo año».

La realidad política de la UE dice que las cuotas obligatorias son un cadáver político por la férrea oposición del bloque del Este. De hecho, el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, reconoció en su reciente discurso sobre el estado de la UE que la solidaridad no puede imponerse, sino que debe partir del corazón. Un corazón, por cierto, del que parecen carecer muchos países de la UE. No son sentimientos, lo dicen las cifras. Por ejemplo, de esas 5.651 reubicaciones, ni Austria, ni Dinamarca, ni Polonia, ni Hungría (país que este domingo sometará esta decisión a un polémico referéndum) han acogido ninguno.

Francia, por contra, es el Estado más implicado, con 1.952, seguido de los 726 de Holanda, los 690 de Finlandia o los 555 de Portugal. España, por su parte, ha acogido a 363. Está entre los más solidarios pero no hay que olvidar que el compromiso es recolocar a 16.231. «Aquellos países que pueden hacer más deberían hacerlo urgentemente», recalcó el vicepresidente primero, Frans Timmermans.