Diario Sur

Dos hombres atraviesan en moto los escombros causados por los bombardeos en Alepo. :: reuters
Dos hombres atraviesan en moto los escombros causados por los bombardeos en Alepo. :: reuters

La ayuda humanitaria de la ONU vuelve a llegar a Siria

  • La entrega se reanuda tras un paro de dos días por el ataque a un convoy pero siguen bloqueados 40 camiones con comida que caduca el lunes

jerusalén. Después de 48 horas de suspensión los camiones con ayuda humanitaria de Naciones Unidas volvieron a circular por Siria. El organismo internacional envió un convoy a la localidad sitiada por el Ejército de Moadamia, a las puertas de Damasco, en su primera misión después del ataque del lunes por la noche contra camiones que portaban ayuda en la provincia de Alepo. La ONU vuelve a operar en Siria, pero no olvida lo ocurrido y recordó que «cuarenta camiones están bloqueados en la frontera turcosiria. La comida caduca el próximo lunes», informó Jan Egeland, el jefe de la misión humanitaria de Naciones Unidas en Siria. «Los conductores están durmiendo en la frontera y llevan haciéndolo desde hace una semana, así que, por favor, presidente Asad, ponga de su parte para permitirnos llegar al este de Alepo y también a otras áreas asediadas», añadió Egeland, apelando al presidente sirio, Bashar el-Asad.

Los planes de entrega de ayuda al este de Alepo, sin embargo, parecen poco factibles ya que desde el final de la tregua los bombardeos se han recrudecido. Activistas de la oposición calificaron los últimos ataques como «los bombardeos más duros desde hace meses». Ammar al-Selmo, responsable de los equipos de rescate en los distritos opositores, declaró a la agencia Reuters que «parece que los aviones están intentando compensar los días que estuvieron parados durante la tregua».

Las potencias mundiales mantienen los contactos para intentar extender un cese de las hostilidades que es historia sobre el terreno y el enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, adelantó que incluso espera iniciar en las «próximas semanas» conversaciones «directas» entre las partes del conflicto, según anunció su adjunto, Ramzy Ezzeldin Ramzy. De Mistura «va a meterse inmediatamente en el proceso con miras a celebrar estas conversaciones -esperamos- en estas próximas semanas», agregó Ramzy en referencia a un proceso de diálogo que hasta hora ha sido indirecto, nada fructífero y que desde abril está suspendido.

Acusaciones mutuas

El ataque al convoy humanitario ha distanciado a Estados Unidos y Rusia, las dos piezas clave del acuerdo de alto el fuego. Los rusos niegan cualquier implicación de sus aviones y el presidente Bashar el-Asad declaró en una entrevista concedida a la agencia AP que «no tenemos ni idea de lo que pasó. El convoy estaba en una zona de la oposición, un área bajo control terrorista y a ellos es a quienes hay que mirar primeros, a los terroristas que eran responsables de la seguridad de los camiones». El mandatario sirio piensa además que «el conflicto va a seguir porque hablamos de él como parte de un conflicto global y regional y hay muchos factores externos incontrolables».

Desde EE UU insistieron un día más en la culpabilidad rusa y el general Joe Dunford, comandante del Estado Mayor Conjunto, afirmó que «no hay duda de que los rusos son responsables. Lo único que no sé es qué avión lanzó realmente la bomba». Tan solo unos días antes, los aviones de la coalición que dirigen los estadounidenses mataron a 82 soldados sirios en Deir Ezzor en un bombardeo «por error», según el Pentágono, que marcó el enfriamiento de las relaciones entre Moscú y Washington tras casi una semana de alto el fuego. Dunford aseguró ayer que no es recomendable compartir Inteligencia con Rusia y que no sería una obligación hacerlo si ambos países actúan juntos contra el Estado Islámico en Siria.