Diario Sur

El proceso a Lula amenaza las esperanzas de Gobierno del PT

El expresidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva -figura de recambio del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) tras la reciente destitución de Dilma Rousseff- podría quedar fuera de juego en las presidenciales de 2018 en las que se proyectaba como favorito, tras la polémica decisión judicial de procesarlo por corrupción y lavado de dinero.

En un acto realizado ayer en Ceará al que asistió en respaldo de los candidatos de su partido para las municipales de octubre, Lula cuestionó la resolución del juez Sergio Moro al señalar que «cada elección es hora de inventar una historia». «Quieren acabar con el PT. Necesitan destruirlo. Trece años fueron demasiado para ellos», dijo a la multitud, sin explicitar a quiénes se refería. A tres semanas del juicio político contra Rousseff y a menos de una de una polémica imputación de los fiscales, el juez Moro resolvió aceptar la denuncia contra Lula y abrirle un proceso a pesar de admitir que no es el momento de hacer «un examen profundo de las pruebas» sino de evaluar si las acusaciones se basan en un «sustrato probatorio razonable». Si es condenado y un tribunal superior ratifica esa condena, Lula ya no podrá presentar su candidatura a presidente. Sus abogados denunciaron que la acción de Moro tiene el «claro objetivo de excluir de la vida política al mayor líder popular y al mejor presidente de la historia de Brasil».

Consciente de las repercusiones de su dictamen, Moro aclaró que aceptar la denuncia de la fiscalía «no significa juicio conclusivo».