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Lula califica la acusación contra él de «espectáculo de pirotecnia»

Lula da Silva compareció ayer ante la prensa en Sao Paulo para defenderse de las acusaciones. :: N. A. / AFP
Lula da Silva compareció ayer ante la prensa en Sao Paulo para defenderse de las acusaciones. :: N. A. / AFP
  • El expresidente de Brasil dice a los que le atribuyen un enriquecimiento ilícito que si encuentran pruebas «voy caminando a la comisaría»

Consciente de las inconsistencias en la denuncia grandilocuente de los fiscales que lo imputaron por corrupción, el expresidente de Brasil (2003-2010), Luiz Inacio Lula da Silva, acusó ayer a los procuradores de mentir para terminar con su vida política. «No existe otra explicación para ese espectáculo de pirotecnia», dijo aludiendo a la rueda de prensa de la víspera en la que tres fiscales de Curitiba presentaron informes y cuadros intrincados para concluir que Lula era el «comandante máximo» de los desvíos en Petrobras y el «gran general» de la corrupción desde 2003. «Si encuentran alguna prueba, voy caminando a la comisaría», los desafió desde una sede del Partido de los Trabajadores en Sao Paulo, rodeado de dirigentes de la agrupación.

En una larga disertación, Lula, de 70 años, se confesó «indignado». Recordó su trayectoria política, aseguró que «el éxito del PT (el Partido de los Trabajadores) despertó la ira» de sus adversarios y se quebró varias veces. «Nunca pensé que iba a pasar por esto», admitió. «¿Cómo es que (los fiscales) convocan una rueda de prensa y gastan dinero público para decir que no tienen pruebas, pero que tienen convicción?».

Se refirió así a la polémica presentación de los fiscales del Ministerio Público Federal que el miércoles acusaron a Lula por corrupción y lavado de dinero. Los procuradores sostienen que un tríplex en un edificio de la turística ciudad paulista de Guarujá -que Lula asegura que no es suyo, y sus abogados presentaron pruebas en ese sentido-, fue reformado con dinero de la empresa OAS, contratista de Petrobras y acusada de ser parte de la red de firmas que se benefició con contratos amañados que incluían sobornos. También acusaron a su esposa, Marisa Leticia, y a otras ocho personas. Sus abogados denunciaron ayer a los fiscales ante el Consejo Nacional del Ministerio Público por «graves desvíos» en la acusación contra su cliente.

Según el editorial del diario 'Folha de Sao Paulo', entre la calificación del expresidente como «comandante máximo» y el asunto del piso en Guarujá «hay una distancia que precisa ser superada con pruebas». Para el diario, los fiscales intentaron «suplir lagunas con retórica». Los procuradores concluyeron que el expresidente gobernó y trató de perpetuarse en el poder mediante la «propinocracia», una democracia de propinas. Dos semanas después de la destitución como mandataria del país de Dilma Rousseff, ahijada política de Lula, el PT sostiene que la ofensiva busca apartar a Lula de una candidatura a la presidencia en 2018. De acuerdo a los sondeos, hoy es el favorito. Si la denuncia de los fiscales es aceptada por el juez Sergio Moro, que ya condenó a 130 personas por el escándalo de Petrobras, el acusado pasaría a ser reo. Si es condenado en primera instancia y un tribunal de alzada confirma esa decisión, no podrá postularse.

«Es evidente que esta denuncia atiende a los objetivos de aquellos que pretenden impedir su candidatura en 2018», escribió Rousseff en su cuenta de Twitter pocas horas después de conocerse la decisión de la Fiscalía. «Una vez más, la democracia ha sido herida. Una vez más, se comete una injusticia sin fundamentos reales. Ahora el objetivo es el expresidente Lula», se quejó la expresidenta.

«Sean honestos conmigo»

«¿Quieren investigar?», preguntó Lula. «Investiguen». «¿Quieren que vaya a declarar? Voy. Sólo quiero que sean honestos conmigo y que respeten a Marisa», advirtió entre lágrimas. Recordó que cuando fue llevado a declarar por la fuerza en marzo y su vivienda fue registrada, revisaron hasta debajo del colchón. Denunció que fueron a la casa de sus hijos, destruyeron la puerta de una de ellas y se llevaron tabletas de sus nietos. «El problema del que dice una mentira es que después tiene que mentir siempre. Y ellos inventaron que yo tenía lo que no tengo», dijo.

Lula fue acusado además de otro presunto beneficio. Según los fiscales, el acervo que acumuló como expresidente fue guardado en depósitos pagados por OAS. «No tengo donde guardarlo», dijo, y explicó que son papeles y otros bienes de sus dos presidencias que no quiere tener en su casa. «Si los procuradores tienen un lugar donde guardarlo, que se lo lleven», dijo. El presidente del PT, Rui Falcao, llamó a cerrar filas en torno a Lula y a «resistir» a la ofensiva de la derecha.