Diario Sur

La gestión de Peña Nieto enfurece a los padres de los 43 desaparecidos de Iguala

  • El presidente mexicano cede a la presión y cesa al responsable del caso, al que horas más tarde recoloca en otro puesto

La presión de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala hace casi dos años logró que el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, separara del caso a Tomás Zerón de Lucio, el director de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) adscrita a la Procuraduría General de la República (PGR), después de que lo acusasen desde el pasado mayo de haber manipulado pruebas. Sin embargo, en cuestión de horas el mandatario lo colocó en el Consejo de Seguridad Nacional, encargado de realizar estudios y proponer políticas de seguridad de la nación.

El cambio coincidió con la publicación de un informe del científico José Torero en la revista 'Science' en el que se concluía que es imposible incinerar a 43 estudiantes en una sola pira de fuego. Torero llegó a este resultado después de incinerar cuerpos de cerdos para comprobar la hipótesis principal de la PGR.

La salida de Zerón fue confirmada en un breve comunicado de la Fiscalía en el que le reconocen sus esfuerzos al frente de la AIC, de la que depende la Policía Federal Ministerial, la Coordinación General de Servicios Periciales y el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (CENAPI). La Secretaría de Gobernación destacó en otro comunicado que «el nombramiento de Zerón de Lucio es un reconocimiento a sus acciones y responde a la experiencia y capacidad que ha demostrado en sus encargos anteriores».

Sin embargo, su dimisión era la principal demanda de las familias de los estudiantes de Magisterio desde que el 24 de abril los expertos del Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI) apuntaran en su informe final que Tomás Zerón realizó una diligencia irregular en el Río Cocula que no constó en el expediente de investigación y que después se utilizó para justificar el hallazgo de restos óseos en la ribera de ese arroyo. En concreto, los analistas se refieren a lo ocurrido el 28 de octubre del 2014, cuando se encontraron supuestamente dos bolsas con restos óseos en los márgenes del Río Cocula, con los que pudo ser identificado Alexander Mora Venancio, el único de los 43 desaparecidos del que se pudo comprobar su fallecimiento.

Ese procedimiento de recuperación de restos sirvió para apuntalar la «verdad histórica» y en el mismo estuvo presente uno de los principales testigos de la fiscalía, Agustín García Reyes, alias 'El Chereje'. Pero el GIEI comprobó que los restos fueron recuperados no en la orilla sino por buzos de la Marina y un día después, el 29 de octubre. Eso junto a supuestos teléfonos móviles activos en días posteriores hacen pensar a las familias de los estudiantes que todo fue un montaje del que responsabilizan a Tomás Zerón. El 26 de septiembre se cumplen dos años de la desaparición de los 43 jóvenes tras un enfrentamiento con municipales de Iguala, Cocula y Huitzuco que se saldó con seis personas muertas. Para la PGR fueron entregados a sicarios del cartel Guerrero Unidos que los ejecutaron y tiraron en un basurero donde después los incineraron.

Ayer se conoció que 15 personas que viajaban en un autobús de pasajeros fueron secuestradas por individuos armados el lunes en el norte de México, después de salir de Nuevo Laredo, en el Estado de Tamaulipas. Posteriormente fueron liberados.