Diario Sur

Estados Unidos blinda a Israel diez años más

  • Washington y Tel Aviv sellan tras meses de negociaciones un acuerdo récord de seguridad que asciende a más de 33.000 millones

jerusalén. Después de diez meses de negociaciones marcados por las diferencias personales y políticas entre Barack Obama y Benyamin Netanyahu, Estados Unidos e Israel sellaron un acuerdo de seguridad récord de 38.000 millones de dólares (33.700 millones de euros) para la próxima década. Washington blinda al Estado judío de las amenazas que le rodean en la región con un nuevo Memorándum de Entendimiento (MOE) sobre asistencia militar que constituye «la mayor petición individual de asistencia militar bilateral en la historia de Estados Unidos», destacó el Gobierno de Obama a través de un escueto comunicado. El actual MOE expira en 2018 y supone una aportación anual de 3.000 millones de dólares anuales (2.660 millones de euros), pero Israel elevó su exigencia durante la negociación del nuevo tratado debido al acuerdo nuclear con Irán, país al que consideran su mayor amenaza, sobre todo desde el levantamiento de las sanciones por parte de la comunidad internacional.

El diario 'Haaretz' detalla que 5.000 millones de dólares (4.435 millones de euros) estarán destinados al escudo antimisiles, arma empleada por los israelíes para protegerse de los proyectiles que lanza Hamás desde Gaza o la milicia chií de Hezbolá desde suelo libanés. Una de las novedades incluidas en el texto es que Israel se compromete a invertir todo el dinero recibido en material militar estadounidense, sin poder destinar una parte como hacía hasta ahora en su propia industria que ya está consolidada y es una de las mayores exportadoras de armas del mundo.

Al comienzo de las negociaciones la aspiración de Netanyahu era alcanzar los 45.000 millones (40.000 millones de euros), cifra que encontró la negativa de Obama, lo que congeló durante meses los contactos. Cuando parecía que Israel esperaría a pactar con el nuevo inquilino de la Casa Blanca en enero, se produjo el anuncio del acuerdo definitivo sobre este MOE récord que zanja cualquier polémica sobre la falta de apoyo de Obama al Estado judío, como denuncian los sectores ultranacionalistas. El presidente demócrata tendrá esta ayuda récord como parte de su legado. «Este paquete de ayudas envía el mensaje rotundo de que cuando Israel necesita ayuda para defenderse, cuenta con Estados Unidos. Un mensaje del que seguro han tomado nota en Teherán, Damasco, Beirut, Ramala y Gaza», apuntó Herb Keinon en el diario 'The Jerusalem Post'.

Proceso de paz e Irán

La ayuda estadounidense sirve también para que las fuerzas de seguridad israelíes tengan cada vez un mayor control de los territorios ocupados. La Casa Blanca critica la política colonizadora del Estado judío y la ve como una barrera para lograr avanzar en la solución de los dos Estados, pero Obama no ha tomado ninguna medida concreta para obligar a Israel a detener los asentamientos. Algunos medios estadounidenses especulan con un posible último intento del Nobel de la Paz para relanzar el proceso de paz antes de su salida en noviembre, pero la guerra contra el grupo yihadista Estado Islámico es ahora mismo la prioridad en la región.

En abril, el 90% de los congresistas de la Cámara de Representantes firmó una carta dirigida al presidente pidiendo el veto «a cualquier resolución de Naciones Unidas que trate de establecer parámetros para el diálogo entre israelíes y palestinos». Pocos días antes de la consecución de este nuevo acuerdo de seguridad Netanyahu declaró que intentar expulsar a los judíos de los territorios ocupados sería una «limpieza étnica», lo que provocó críticas desde EE UU. Pero por encima del conflicto con los palestinos, el mayor desencuentro entre Obama y Netanyahu se produjo a causa del pacto nuclear con Irán, que llevó al dirigente israelí a viajar a Estados Unidos sin invitación del presidente para mostrar su enfado en un discurso ante el Congreso.