Diario Sur

Siria estrena su nueva y frágil tregua

Dos hombres caminan entre los escombros con sendos bebés en brazos tras un ataque aéreo en la ciudad siria de Alepo. :: AMEER ALHALBI/afp
Dos hombres caminan entre los escombros con sendos bebés en brazos tras un ataque aéreo en la ciudad siria de Alepo. :: AMEER ALHALBI/afp
  • El alto el fuego se inicia con el recuerdo de otros intentos fallidos y el temor a que EE UU no convenza a una oposición que aún no ha dicho 'sí' al acuerdo

jerusalén. Siria estrena una nueva tregua marcada por la desconfianza y el yugo de los anteriores intentos de alto el fuego que saltaron por los aires al poco de entrar en vigor. Estados Unidos y Rusia esperan que esta sea la primera jornada de un proceso que abra las puertas al reparto de ayuda humanitaria, reactive la negociación política para la transición y, superada la primera semana, les permita establecer un centro de operaciones conjunto para acabar con el grupo yihadista Estado Islámico (EI) y Jabat Fatah Al Sham, el nombre adoptado desde julio por el Frente Al-Nusra, brazo de Al-Qaida en Siria.

Las horas previas a la entrada en vigor de la tregua, como es habitual, estuvieron marcadas por un aumento de la violencia y la oposición denunció que los bombardeos de Rusia y el Gobierno dejaron más de 100 muertos durante el fin de semana en los ataques contra las provincias de Alepo e Idlib.

Las palabras de Rusia son órdenes para el Gobierno del presidente Bashar el-Asad, que aceptó de inmediato el acuerdo por el que se compromete a detener sus bombardeos en un día que coincide con el inicio de la festividad musulmana del Eid Al Adha, o fiesta del sacrificio. Lo que no está tan claro es el control que ejerce Estados Unidos sobre los cientos de grupos y diferentes facciones de la oposición armada, a los que exige la separación total de Jabat Fatah Al Sham, que hasta ahora ha sido una pieza clave en frentes como el de la ciudad de Alepo. EE UU les amenazó con «consecuencias directas» si no consuman esta separación de un grupo al que etiquetan de terrorista.

La coordinación de fuerzas entre estos grupos es tan estrecha que, horas después del anuncio del acuerdo, Ahrar Al Sham, importante facción islamista que forma parte del Alto Comité de Negociaciones (ACN), anunció que se sumaba a la ofensiva opositora en el suroeste de Alepo que lidera Jabat Fatah Al Sham. El ACN, coalición con presencia de grupos políticos y militares apadrinada por Arabia Saudí y que representa a la oposición en las conversaciones de Ginebra, precisó que no tenía «una posición acerca del acuerdo. Todavía se está examinando», en palabras de Mohammad Alloush, uno de sus dirigentes.

Respaldo de Irán

En abril, el ACN abandonó la mesa de negociación indirecta en Ginebra debido al fracaso del anterior anuncio de tregua de febrero. Líderes de la considerada «oposición armada moderada» sobre el terreno, lamentaron que este nuevo acuerdo apenas pone presión sobre el régimen, pero sí sobre ellos al pedirles que se separen de Jabat Fatah Al Sham.

Uno de los pesos pesados en el conflicto sirio que ha mostrado su apoyo a la tregua es Irán, aliado como Rusia del régimen de El-Asad. El portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, Bahram Qasemi, dio la bienvenida al pacto, pero advirtió que «teniendo en cuenta la experiencia de los meses pasados, el alto el fuego debería ser sostenible y tener garantías de implementación, y no debería ser explotado como una oportunidad para reforzar y entregar armas y tropas a los grupos terroristas», recogió la cadena PressTV.

A diferencia de anteriores intentos, en esta ocasión Turquía ha cambiado su estrategia y asegura tener «la obligación» de acabar con el EI y «dejarles en una condición de debilidad que les impide actuar en nuestro país», según declaró el presidente Recep Tayyip Erdogan.

Turquía es una de las llaves para la solución al conflicto en Siria, con quien comparte una frontera que desde el estallido del conflicto ha mantenido abierta para los yihadistas de todo el mundo que querían derrocar a El-Assad. Su prioridad, además del EI, es debilitar a los kurdos y para ello no ha dudado desplegar a su Ejército al otro lado de la frontera.