Diario Sur

Un soldado patrulla ante la catedral de Notre Dame. :: reuters
Un soldado patrulla ante la catedral de Notre Dame. :: reuters

El misterio del 'coche-bombonas' de París

  • Detenida en Francia una pareja fichada que huía a España tras abandonar un coche cargado con bombonas de gas en Notre Dame

Un insólito incidente ha reactivado la alarma de atentado yihadista en pleno centro de París y de paso ha dejado en evidencia los dispositivos antiterroristas franceses. Un coche permaneció el domingo varias horas estacionado, sin matrículas, con los intermitentes puestos y siete bombonas de gas dentro en una calle peatonal del Barrio Latino, enfrente de la catedral de Notre Dame. La pareja que abandonó el vehículo, fichada por radicalismo islamista, fue detenida el martes en una autopista cerca de Aviñón cuando viajaba hacia España.

El automóvil, un Peugeot 607, fue inspeccionado por la Policía a las siete y media hora de la mañana tras varias llamadas insistentes del empleado de un bar a la comisaría del distrito. Se encontraba en una callejuela cercana al río Sena no lejos de la Prefectura de Policía. A la vista había en el asiento del copiloto una bombona de gas que estaba vacía.

En el maletero se encontraron otras seis bombonas, todas llenas, y papeles redactados en árabe. Pero no había detonadores, temporizadores ni sistema de ignición. Los investigadores creen que el coche fue abandonado sin placas y con las luces de emergencia activadas para llamar la atención. Sospechan que se trataba del ensayo de un atentado en la fase final de sus preparativos.

Los últimos usuarios del vehículo, un hombre de 34 años y una mujer de 29, fueron detenidos el martes por la tarde en un área de servicio de la autopista A7 a la altura de Orange por efectivos de la Policía Judicial de Aviñón con el apoyo de una brigada especializada en intervenciones de riesgo. La pareja, conocida de los servicios de información galos por simpatizar con el yihadismo, fue trasladada a París para ser interrogada en el marco de la investigación abierta por la sección antiterrorista de la Fiscalía de París por asociación de malhechores con fines criminales.

Escasez de agentes

La alcaldesa del quinto distrito de París, la conservadora Florence Berthout, denunció que el coche permaneció estacionado en el barrio «en toda ilegalidad durante más de dos horas, a pesar de varios avisos telefónicos, en una callejuela donde está prohibido aparcar». Un camarero declaró que fue abandonado hacia las dos y media de la madrugada y que avisaron tres veces a la policía, que tardó cuatro horas en acudir desde la primera llamada. La edil lamentó «una gran dificultad de percepción de la amenaza» y la escasez de agentes en un sector frecuentado por turistas y estudiantes.

El intrigante episodio trae a la memoria la advertencia realizada en mayo a los parlamentarios por Patrick Calvar, jefe de los servicios secretos, de que el Estado Islámico proyecta pasar a la fase de los coches-bomba en Francia. Reveló que la nueva forma de ataque consistiría en depositar los explosivos en zonas de fuerte afluencia.