Diario Sur

Un preso yihadista intenta degollar a un carcelero en una prisión francesa

  • Los hechos ocurrieron el domingo en una unidad de prevención de radicalización abierta el pasado enero en una prisión de París

p El terrorismo yihadista ha abierto en las cárceles un nuevo frente interior en Francia. Un preso fundamentalista, con dos hermanos en el Estado Islámico (EI), trató de degollar el domingo a un funcionario de prisiones en un penal al norte de París en el que cumple condena por asociación de malhechores. Los sindicatos penitenciarios han denunciado que el atentado se produjo en una unidad de prevención de radicalización en la que el agresor estaba recluido desde hace tres meses.

Bilal Taghi, francés de 24 años, salió de su celda a las tres tarde para ir al patio de la prisión de Osny (Valle del Oise) con un arma blanca artesana escondida debajo de una toalla. Apuñaló al funcionario que lo acompañaba en el cuello y el tórax antes de herir en el brazo al compañero que acudió en su ayuda para huir. Luego dibujó un corazón en una ventana con la sangre de sus víctimas y se puso a rezar. Cuando llegaron las fuerzas de intervención, las recibió sonriente y con el punzón en la mano hasta ser neutralizado con el disparo de una bala de goma al pecho.

La hoja, de 25 centímetros, muy fina y afilada, atravesó de lado a lado la garganta del vigilante herido de gravedad, todavía hospitalizado, a solo dos milímetros de la carótida y pasó a escasa distancia de un pulmón. En posesión de otro preso se descubrieron ligaduras que dan a pensar que la idea consistía en realizar una ejecución al estilo habitual del EI.

En los interrogatorios, Taghi reconoció haber premeditado su acto. Los investigadores creen que contó con la complicidad de tres reclusos con los que programó la agresión. La sección antiterrorista de la Fiscalía ha abierto una causa por tentativa de asesinato de una persona depositaria de la autoridad pública en relación con una actividad terrorista.

La cárcel de Osny abrió en enero la unidad de prevención de radicalización que acoge a 18 presos, todos en celda individual. Jean-François Forget, secretario general de Ufap-Unsa, principal sindicato de funcionarios de prisiones, explicó «lo que tanto temíamos desde la puesta en marcha de estas unidades ha sucedido». Por ello exigió «el cese inmediato de esa herejía y la creación de estructuras adaptadas y seguras».

Tras la masacre de 'Charlie Hebdo', Bilal Taghi fracasó en su intento de viajar a Siria junto a sus dos hermanos. Tras sufrir un accidente en Turquía con su mujer, su bebé de mes y medio y dos amigos, en marzo de 2015 fue expulsado a Francia donde se le condenó a cinco años de prisión por yihadismo.