Diario Sur

El diputado laborista Vaz dimite por un escándalo de prostitución masculina y drogas

El influyente diputado laborista Keith Vaz dimitió ayer como presidente de la comisión de Interior del Parlamento británico tras publicarse que estuvo con dos prostitutos y que en esos encuentros consumió drogas. La renuncia de Vaz, casado y con dos hijos, se produce después de días de especulaciones y de presiones de los conservadores para que abandonara la comisión, al considerar que existe un conflicto de intereses.

Como presidente de este grupo parlamentario -formado por seis conservadores, cuatro laboristas y un miembro del Partido Nacionalista Escocés SNP-, el diputado ha promovido legislación sobre la prostitución y las drogas en Reino Unido. Al confirmar su marcha, el veterano parlamentario, que mantendrá su escaño en el opositor Partido Laborista, subrayó que «aquellos que hacen rendir cuentas, han de rendir cuentas ellos mismos». «Estoy muy orgulloso del trabajo que la comisión ha desempeñado en los últimos nueve años y tengo el privilegio de haber sido el presidente con más años de servicio en el cargo», dijo.

«Un asunto personal»

El pasado domingo, el periódico 'The Sunday Mirror' publicó fotos y grabaciones que presuntamente mostraban al diputado en compañía de dos prostitutos de Europa del Este en un piso que posee en el norte de Londres, cerca de su residencia familiar. Según el rotativo, Vaz les pidió que se colocaran en posiciones sexuales y que le trataran como «a una perra», al tiempo que hablaron de drogas que potencian la actividad sexual.

Preguntada sobre este asunto, la primera ministra británica, Theresa May, defendió que los políticos deben mantener «la confianza ciudadana», mientras que el líder laborista, Jeremy Corbyn, apoyó a su colega recordando que «no ha cometido ningún delito» y que se trata de «un asunto personal».