Trump se sirve del clima de violencia racial para vender «ley y orden»

Dos motoristas muestran su apoyo a Donald Trump. :: reuters
Dos motoristas muestran su apoyo a Donald Trump. :: reuters
  • Un sindicato policial pide al gobernador de Ohio que suspenda el derecho a portar armas por la calle mientras dura el gran encuentro conservador

Empezaron a llegar la semana pasada de todos los estados cercanos, desde Indiana hasta Nueva York y, a medida que aumentó la tensión racial con tiroteos por todo el país, creció también el número de agentes que afluían a Cleveland. Ayer seguían bajando de los autobuses, algunos escolares, «para que no los identifiquen, pero los de aquí lo sabemos», opinó Julie Patton.

Lo contaba en la puerta de su casa en el este de Cleveland, frente al parque Rockefeller, en una calle oscura como la boca de un lobo por la que acababa de pasar un chico afroamericano cubriéndose sus partes con una bolsa de plástico. Los asaltantes que lo emboscaron a punta de pistola dos calles más arriba lo dejaron en pelotas. «No puedo ir por la calle así, he pedido a alguien que me dejara llamar a un amigo para que venga a traerme ropa», le explicó. Julie sacudía la cabeza con incredulidad aunque nada la sorprende. Robaron en su propia casa hace dos semanas. Como no tenía dinero ni nada de valor, se llevaron bicicletas, herramientas y hasta el cortacésped. Cleveland es el prototipo de ciudad industrial depauperada que ha perdido un tercio de su población desde los 70 y está más segregada que nunca. Más de la mitad de sus habitantes son afroamericanos, resentidos con una Policía que necesitan para que los defienda en una ciudad peligrosa, pero tan abusivo que el Gobierno federal le abrió una investigación de derechos civiles por un patrón de excesivo uso de la fuerza letal. Después de meses de negociaciones, el Ejecutivo consiguió que las autoridades policiales se sometieran a un plan de control que tendrán que poner a prueba estos días con medio centenar de manifestaciones. Cada agente que desenfunde la pistola deberá explicarlo a la Administración federal, pero en el actual clima de tensión desatado por el asesinato de cinco policías en Dallas y tres en Baton Rouge el nerviosismo es extremo.

El domingo, el sindicato de policía de Cleveland pidió una vez más al gobernador que suspenda temporalmente el derecho a portar armas abiertamente en la ciudad mientras dura la convención republicana que designará a Donald Trump como candidato presidencial. «No me importa que no haya precedente legal, hace falta que un líder se plante para defender a estos policías. Sólo nos faltaba tener a tipos desfilando por ahí con un rifle semiautomático colgado del hombro», bramó el presidente del sindicato, Steve Loomis. Cleveland tiene 1.700 agentes, en comparación con los 40.000 de Nueva York, así que la defensa de la convención más controvertida corresponde a funcionarios que ni conocen las calles