Vuelven a pedir la suelta masiva del insecto contra la avispilla del castaño

Con la brotación se ha constatado  la mayor presencia de agallas. :: f. b. /
Con la brotación se ha constatado la mayor presencia de agallas. :: f. b.

Productores alertan de la extensión de la plaga y de su afección a la variedad estrella, la pilonga; y prevén que aumenten las pérdidas

VANESSA MELGAR

Los productores de castañas del Valle del Genal, principal zona de este cultivo en la provincia de Málaga y en Andalucía, están muy preocupados por la extensión de la plaga de la avispilla del castaño, un insecto procedente de China afecta a este árbol y que se detectó en Europa, en Italia, por primera vez, en 2002 y en la provincia, en la zona de Ojén, en 2014. En estos días, coincidiendo con la brotación de las nuevas hojas, se está constatando el aumento de agallas de color rojizo que alertan de la presencia de la avispilla. «Hay muchas más que en años anteriores en cada árbol. Todo el Valle está afectado», explicó Francisco Boza, responsables del sector del castaño de COAG Andalucía. «El sector no puede seguir así. El año pasado ya se notaron las pérdidas, que esta cosecha serán mayores», añadió y subrayó que la afección está muy extendida ya entre la variedad pilonga, la estrella de la zona, que representa el 80% del cultivo.

Por ello, productores vuelven a reclamar a las administraciones, a la Junta y al Estado, la suelta masiva del Torymus sinensis, otra avispa que se ha soltado de forma experimental y que combate a la avispilla. La delegación territorial de Medio Ambiente, que encabeza Adolfo Moreno, ha anunciado una nueva suelta. Éste, no obstante, ha pedido al ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, que tiene la competencia, que autorice la aplicación comercial del Torymus como Agente de control biológico.

«La cara más seria»

«Tenemos la experiencia gallega: el año pasado soltaron 134.000 individuos y este soltarán 1,6 millones. Nosotros soltamos 134 dosis, con 25.460 individuos, y ahora se prevén 310 dosis, con 58.900 individuos. Estas sueltas siguen siendo insignificantes, son mínimas, cada vez los ataques son más intensos...», lamentó Boza, al tiempo que pidió «una reunión amplia del sector para afrontar la situación. A partir de ahora le vamos a ver la cara más seria a la plaga», dijo.

Boza, también productor de castañas, por último, consideró, en el caso más extremo, que la avispilla no terminará con los árboles, pero sí estimó que podría darse la casi total merma de la producción.

El castaño, con 4.000 hectáreas en el Valle del Genal y 300 en la Sierra de las Nieves, principalmente en Yunquera, supone un importante recurso para los pueblos de la zona. Las explotaciones mayormente se gestionan de forma familiar y también existen distintas cooperativas. Además, se está intentando abrir mercado con la comercialización de derivados como harina de castaña.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos