Traslado de la Patrona, el Cristo de la Sangre y los titulares del Ecce Homo por obras en la Paz

La Patrona a la entrada de Santa María. c. d.

Las imágenes permanecerán en la Colegiata los dos meses y medio que duren los trabajos en la cubierta del Santuario

A. OJEDA RONDA.

Si la ciudad de Ronda presentaba el pasado 24 de junio una estampa insólita con el procesionar de Nuestro Padre Jesús Nazareno en pleno verano, el traslado a la Colegiata de Santa María de la Virgen de la Paz, el Cristo de la Sangre y los titulares del Ecce Homo este día 26 no lo fue menos. Aunque hubo algún que otro despistado que no se esperaba este llamativo cortejo, hay que matizar que se trató de una medida que estaba prevista por todas las hermandades que residen en el Santuario de la Paz, ya que el templo inició este pasado martes 27 de junio una serie de reformas de remodelación del tejado (que sufre filtraciones de agua), motivo por el cual todas las imágenes fueron trasladadas al primer templo de la ciudad, donde permanecerán dos meses y medio.

El traslado, que contó con el acompañamiento de un importante número de fieles, se inició pasadas las 20.30 horas. Tras dos monaguillos y una cruz alzada, el primero en salir fue el Cristo de la Sangre portado a hombros sobre los hermanos de la hermandad, que lucieron guantes blancos y medalla. Posteriormente, fue el turno de Nuestro Señor Ecce Homo, ataviado con manto rojo de camarín y en unas sencillas andas portadas por miembros de la cofradía del Jueves Santo. Tras él, su madre, Nuestra Señora del Buen Amor, engalanada con saya marfil de brocados dorados, manto burdeos, pecherín y rostrillo de encaje con bordados y su corona de camarín. El itinerario que se siguió fue: plaza Beato Diego José de Cádiz, San Juan de Letrán, Marqués de Moctezuma, plaza del Gigante, Don Bosco, plaza Poeta Pedro Pérez Clotet y Colegiata de Santa María la Mayor.

Cerrando el cortejo, aunque en una sección diferente, fue trasladada también la Virgen de la Paz. Acompañada de fieles con cirios blancos, la imagen lució bellísima con un traje azul grisáceo y plata, pecherín y mantilla marfil, así como su corona de camarín y ráfaga. El conjunto contó con un exorno floral en tonos blancos. La comitiva no tuvo acompañamiento musical sino que se procedió al rezo del santo rosario.

Cabe recordar que la Virgen de la Paz ha procesionado históricamente en la tarde del Jueves Santo junto con las imágenes del Cristo de la Sangre y el Ecce Homo, por lo que el traslado rescató una imagen que sucediera antaño. A partir de ahora, la Patrona de Ronda se ubicará en el altar mayor de la Colegiata, desde donde presidirá el templo.

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