El rondeño Curro Harillo firma por una temporada con el San Roque de Lepe

Curro Harillo.  c. h.
Curro Harillo. c. h.

El portero, que en el último año estuvo en el Sporting de Braga portugués, afronta con ilusión su incorporación al conjunto onubense

F. A. RONDA.

El portero rondeño Curro Harillo vuelve la próxima temporada a la competición española. Tras militar durante la última campaña en el Sporting de Braga, quinto clasificado de la liga portuguesa, el joven de 20 años ha decidido regresar a su país para fichar por el San Roque de Lepe, equipo de Tercera División. En la entidad onubense le han asegurado que disfrutará de los minutos que no tuvo en el conjunto luso. Además, llega a un club cuyo proyecto se torna más que ilusionante, explica el cancerbero: «Están formando un equipo bastante joven cuyo objetivo es luchar por el ascenso. El director deportivo, Manolo Santana, me ha asegurado que quieren formar un conjunto que acabe primero en la clasificación o que al menos juegue la liguilla para subir a Segunda B».

Entrenó con el Real Madrid

Harillo, un habitual de la selección nacional en categorías inferiores, formó parte durante cuatro años de la cantera del Real Madrid. Precisamente, en el club merengue llegó a ponerse a las órdenes de Carlo Ancelotti y compartió entrenamientos con grandes figuras como Iker Casillas. Además, puede presumir de haber sido designado como mejor portero en el Mundial de clubes sub-17 y de haber sido el guardameta menos goleado de Liga Nacional juvenil.

«Mi objetivo es volver a disfrutar de minutos y poder sentirme de nuevo importante»

Antes de decantarse por la oferta del club onubense, Harillo recibió llamadas de equipos de Italia, Francia e incluso Grecia que militan en la segunda división de sus respectivos países. Sin embargo, la confianza y la continuidad le hicieron decantarse por el club andaluz: «Lo que quiero es jugar, quiero volver a sentirme importante. En el San Roque de Lepe, si hago un buen trabajo, tendré continuidad en la portería, y eso para mi es fundamental».

El guardameta, con sus 1,88 metros de estatura, destaca por su juego aéreo, su correcta toma de decisiones y su seguridad bajo los palos. Sin duda, es toda una garantía para sus equipos, y ahora en el conjunto aurinegro aportará toda la sapiencia y juventud que este necesita para luchar por el ansiado ascenso a Segunda División B.

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