El regreso del agua potable al grifo de Archidona sigue sin fecha

Reparto de agua en el municipio. /Ñito Salas
Reparto de agua en el municipio. / Ñito Salas

Los últimos análisis muestran una leve mejoría pero los datos no se encuentran en el límite que marca la ley

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

El agua de los pozos de Archidona sigue sin estar recomendada para el consumo y los camiones cisterna deberán abastecer al municipio por el momento. Según la alcaldesa de la localidad, Mercedes Montero, los últimos análisis de los manantiales muestran «una leve mejoría» en cuanto al nivel de sustancias perjudiciales presentes en el líquido, pero siguen sin estar dentro de los límites que establecen las administraciones públicas para que se pueda considerar «apta para el consumo humano». Estos resultados entorpecen la vuelta a la normalidad, que se retrasará de forma indefinida.

Esta semana será la cuarta desde que el agua de los pozos fue declarada como no potable. En su momento, las previsiones del Ayuntamiento eran de que la situación se prolongaría entre un mes y un mes y medio. Sin embargo, el hecho de que los análisis sigan sin estar dentro de los límites legales hace que ya sea prácticamente imposible que esas expectativas se cumplan, ya que la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía exige que, para que los pozos vuelvan a ser aptos, los resultados favorables se obtengan tres veces de manera consecutiva.

Así, cuando la composición del agua cumpla con los requisitos de la Consejería, los pozos deberán permanecer bajo estudio –y por tanto los camiones cisterna recorriendo el municipio– durante dos semanas más como mínimo.

Cuando los estudios cumplan los requisitos los camiones deberán seguir dos semanas más

El Ayuntamiento de Archidona publicó un bando específico en el que anunciaba a los vecinos que el agua no era potable el pasado 29 de agosto. El mismo día, fuentes municipales aclararon que el suministro corriente sí podía ser utilizado para aseo personal y regadío. Según explicaron entonces, el problema se debe a un aumento de los niveles de turbidez en el agua, originado por la sequía, ya que los motores de extracción deben ejercer mucha presión y muy cerca del fondo, lo que carga el líquido de más minerales de los que puede tolerar el cuerpo humano.

Desde que comenzó la crisis, el Consistorio ha asegurado que «ningún vecino se quedará sin agua potable». El gasto semanal que tiene previsto el Ayuntamiento para las cubas de agua, compradas a Aguas del Torcal, asciende a unos 3.000 euros semanales.

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