La prisión de Archidona recibe a sus primeros internos mes y medio después de ser inaugurada

La prisión de Archidona recibe a sus primeros internos mes y medio después de ser inaugurada

A lo largo de esta semana serán trasladados unos 200 internos entre críticas de los sindicatos «por la falta de previsión» del Ministerio del Interior

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

El centro penitenciario Málaga II, ubicado en Archidona, ha empezado a recibir este martes a sus primeros internos. La llegada, según ha confirmado a este periódico la alcaldesa de la localidad, Mercedes Montero, se hará de forma escalonada a lo largo de esta semana, hasta alcanzar unos 200 reclusos. El traslado se ha hecho efectivo casi un mes y medio después de que el centro fuese inaugurado el 26 de febrero. En aquella fecha, el secretario del Estado para la Seguridad José Antonio Nieto, aseguró que las primeras celdas serían ocupadas en quince días.

La prisión de Archidona ha empezado a funcionar envuelta entre críticas de los sindicatos. El presidente de Acaip, formación mayoritaria en el sector penitenciario, José Luis Pascual, ha criticado la pasividad de las instituciones por el retraso en la llegada de los reclusos, al igual que ha señalado la falta de previsión del ministerio: «La prisión no tiene personal asistencial para cumplir con lógica el trabajo que tenemos que dar; sólo hay un médico y un jurista, no hay cocinero, no hay psicólogo». Pascual ha indicado que no ha sido una operación acelerada: «Se empiezan a recibir internos después de meses de que se adjudicaran los puestos de trabajos». «El psicólogo es una figura imprescindible, tiene que haber informes preceptivos... ¿qué va a pasar, no va a haber informes, se van a hacer por encargo?». «Tiene que haber cuatro juristas y ese trabajo lo va a hacer una persona sola».

El presidente ha indicado que ahora mismo hay 240 empleados públicos atendiendo el centro y que «los reclusos aumentarán». Para el presidente del Acaip, se está menoscabando el trabajo de los funcionarios y se está abandonando un centro que debería ser pionero: «No podemos dejar que la prisión empiece cojeando».

La cárcel costó 117 millones de euros y lleva tres años cerrada dese que finalizó su construcción. E centro protagonizó el polémico internamiento de extranjeros a finales del año pasado, un episodio que derivó en duras protestas contra el ministerio del Interior por utilizar un centro de privación de libertad para internar a personas que no habían cometido ningún delito. En este periodo, las instalaciones sufrieron graves daños que requirieron un gasto de más de medio millón de euros para poder inaugurar la cárcel con todo en su sitio.

Málaga II tiene plazas para más de 2.000 reclusos en 1.008 estancias, repartidas en doce módulos, a los que se le suman los de ingresos y el sanitario. Igualmente, el centro cuenta con varias instalaciones deportivas y culturales.

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