Las nuevas ayudas serán inaccesibles para la mayoría de los regantes del Guadalhorce

Representantes de las comunidades discuten con los técnicos de Agricultura./F. Torres
Representantes de las comunidades discuten con los técnicos de Agricultura. / F. Torres

La Junta gestionará más de 90 millones de euros de fondos europeos para mejorar los sistemas de riego de toda la comunidad autónoma

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía convocó la semana pasada a las comunidades de regantes del Guadalhorce para informarles sobre un nuevo plan de ayudas. Los responsables de la Oficina Comarcal Agraria organizaron un encuentro para explicar cómo y en qué condiciones podrán optar a beneficiarse de los más de 90 millones de euros que se van a subvencionar en la comunidad para mejorar las infraestructuras de riego. Sin embargo, la jornada derivó en una acalorada queja por parte de algunos representantes de las comunidades de regantes hacia el delegado de la consejería, Javier Salas, y más tarde hacia los técnicos que habían acudido para ayudar a tramitar las solicitudes. El motivo:«De los que estamos aquí, prácticamente ninguno podemos ni siquiera solicitarlas, tenemos un caramelo que no podemos tocar».

El portavoz de la Asociación Provincial de Regantes de Málaga (Aprema), Juan Antonio Aguilar, transmitía así la impotencia con la que las comunidades afrontan este nuevo paquete de ayudas. El principal obstáculo para conseguir las subvenciones al que se enfrentan los miembros de Aprema y el resto de regantes es que la gran mayoría de ellos no están reconocidos por la Junta de Andalucía, y las que sí lo están no cumplen con los requisitos, marcados por Europa. En la convocatoria del programa se especifica que aquellas entidades que soliciten las bonificaciones deberán poseer «el título que ampara el derecho de aguas emitido con una antigüedad inferior a cinco años», y las que cuentan con dichas licencias .

Los regantes del Guadalhorce llevan años esperando a que las solicitudes se formalicen. En algunos casos la documentación se pidió «hace nueve años», según señalaba Aguilar. La compleja situación administrativa a la que se enfrentan los regantes del Guadalhorce es un problema histórico. Las comunidades hacen uso de una red de acequias que, en muchos casos, discurren por parcelas privadas cuyos propietarios desconocen su existencia o hacen caso omiso a los responsables cuando hay que emprender reparaciones.

Piden que Medio Ambiente forme parte del diálogo para agilizar la documentación

Los regantes del Guadalhorce consideran que las dos consejerías implicadas en su funcionamiento (la de Medio Ambiente y la de Agricultura) deberían sentarse a discutir con ellos la diferentes maneras con las que se podría mejorar su situación administrativa. El portavoz de la Asociación Provincial de Regantes de Málaga (Aprema), Juan Antonio Aguilar, sostuvo durante una reunión con los responsables de Agricultura que las ayudas están destinadas a mejorar infraestructuras que nadie sabe a quien pertenecen. «Medio Ambiente debe sentarse a la mesa con nosotros para agilizar las concesiones y la documentación pertinente».

Por su parte, uno de los técnicos de Asaja (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores), asegura que las subvenciones son «muy interesantes, pero complejas», y considera que debería invertirse dinero, tiempo y recursos en agilizar a las administraciones públicas, que necesitan demasiado tiempo para reconocer a las comunidades. Sin embargo, reconoció que por parte de Agricultura hay un esfuerzo palpable para que los fondos europeos lleguen a los regantes: «No pueden dárselos a entidades que no están reconocidas por la Junta ni por ninguna otra organización... es una situación compleja».

El delegado territorial de la Consejería de Agricultura, Javier Salas, explicó en la reunión con los regantes que «cada comarca tiene su casuística», a la vez que aseguró que está dispuesto a sentarse a dialogar con el resto de departamentos implicados en los problemas de la constitución de las comunidades.

Las nuevas ayudas a la modernización de regadíos, enmarcadas dentro del programa de Desarrollo Rural, serán aportadas principalmente por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (75%), seguidos por la Administración General del Estado, (7,5%) y la Administración de la Junta de Andalucía (17,5%).

«Vamos a escuchar lo que tenéis que decir, pero que sepáis que no podremos acogernos a las ayudas». Así, Aguilar y algunos representantes de comunidades daban por concluidas las quejas, que el jefe de servicio de Promoción Rural, Fernando Rodríguez, aguantó y escuchó a pesar de no ser «el foro adecuado» para tal discusión:«Estamos aquí para intentar ayudaros, la semana que viene debatiremos el tema de las concesiones». Rodríguez recordó que los procesos de constitución y concesión son gestionados por la Consejería de Medio Ambiente, no por Agricultura y Pesca. El delegado territorial, José Fiscal, también aguantó las críticas, aunque quiso subrayar la fuerte «apuesta política» que está emprendiendo la Junta con respecto al problema de las comunidades de regantes: «Queremos que Andalucía mejore su red de regadío».

Luis Méndez, técnico de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), también presente en la reunión, explicó más tarde a este periódico que, de los presentes (unos 25 representantes de comunidades), en torno a un 90% no podría acogerse a las ayudas. «De ese 10% restante, la mitad no cuenta con los fondos necesarios, ya que los fondos europeos cubren una parte de las infraestructuras, no el 100%».

El director de la Oficina Comarcal Agraria del Guadalhorce, Enrique Cano, recordó que la falta de agua es un problema generalizado en la provincia que se extiende a «todas las comarcas». Las concesiones de Medio Ambiente son un bache, «pero desde Agricultura debemos informar sobre las opciones que plantea la Unión Europea y las características que deben cumplir los proyectos de ahorro», apuntó Cano.

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