¿Qué es el Lignum Crucis?

Reliquia de la Cruz de Santo Toribio de Liébana.  archivos del gobierno de cantabria/
Reliquia de la Cruz de Santo Toribio de Liébana. archivos del gobierno de cantabria

A. OJEDA RONDA.

Se conoce en la cristiandad como Lignum Crucis al «leño de la cruz» en el que murió Jesucristo; y, por ende, a todo fragmento proveniente de la Vera Cruz hallada por Santa Elena entre los años 325 a 327 en el Gólgota de Jerusalén. Se afirma que el descubrimiento sucedió un 3 de mayo y, por ello, la Iglesia católica celebra y conmemora 'el día de la cruz'.

Es de destacar que, en general, los cronistas de aquella época revestían los acontecimientos con intervenciones divinas para darles más verosimilitud. Esas 'decoraciones' sobrenaturales tienen en este caso su culminación con la llamada 'leyenda áurea' de Santiago de la Vorágine, escrita en el siglo XIII. Según este dominico, Santa Elena, al llegar a Jerusalén, preguntó a los judíos sobre el paradero de la Cruz, pues le habían dicho que la tenían escondida. Al parecer fueron bastantes reticentes al principio, se dice que existía una profecía según la cual si la Vera Cruz era encontrada por los cristianos «desde ese momento el pueblo judío no reinaría más», y Elena amenazó con quemar a todos los judíos que tuviera a mano. Ante semejantes razones, le fue entregado un tal Judas que, según decían, sabía el lugar donde había sido escondida la Cruz. Una vez debidamente interrogado bajo tortura, le indicó el lugar y al estar sobre él se difundió un perfume y un leve temblor del suelo. Ante el prodigio Judas se convirtió, y se bautizó tomando el nombre de Ciriaco, y él mismo cavó hasta encontrar las tres cruces que estaban bajo aquel sitio y las exhibió a Santa Elena.

Para determinar cuál de las tres cruces fue la de Jesús hubo que detenerse en los detalles como los clavos -al parecer sólo se encontraron dos- y el titulus, el letrero que todos conocemos por llevar las letras 'INRI'. Ambrosio de Milán y Juan Crisóstomo afirman que se encontró el titulus sobre la cruz del centro y eso fue concluyente. También es razonable que se considerara como tal la que estaba taladrada, dado que el enclavamiento de Cristo es una excepción en la ejecución de la condena a muerte mediante la crucifixión: de ahí que San Juan afirme que sólo Jesús fue clavado en la Cruz. Precisamente, en el Lignum Crucis que se conserva en el monasterio de Santo Toribio de Liébana se observa el agujero de unos de los clavos.

Reliquias de la Cruz

Hay narraciones acerca de trozos de la cruz desde fines del siglo IV, cuando se comenzó la repartición de fragmentos de ella. Las de las iglesias eran conservadas en cajas llamadas estaurotecas con forma de cruz y tenían en el centro una cavidad para colocar la reliquia. Sobre la zona se solía poner una piedra preciosa que impedía el contacto visual con el trozo de madera. Desde el siglo VI las estaurotecas colocan un cristal en vez de la piedra. Las más famosas estaurotecas son: la de Limbourg, datada en el siglo X; la de la catedral de Cosenza y de la catedral de Nápoles, siglo XII. La reliquia más grande conservada se encuentra en el monasterio español de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria, donde se aprecia el agujero de uno de los clavos.

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