El joven que cayó al Tajo de Ronda durante un botellón está en coma

El menor se precipitó por el Tajo en la zona de Blas Infante. / Sur

El adolescente, de 16 años y vecino de Cañete La Real, fue rescatado por los bomberos a 60 metros de profundidad

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos (CPB) realizaron un complejo rescate durante la madrugada del pasado jueves al viernes en el Tajo de Ronda. Se trataba de un menor de 16 años, natural de Cañete la Real, que se precipitó al vacío en Blas Infante, zona en la que los jóvenes practican ‘botellón’, en la noche en la que celebraban el fin del curso académico. Según las fuentes consultadas, el 112 recibió la alerta en torno a la una y media de la madrugada, y se encargó de movilizar a los servicios sanitarios, Policía Local, Nacional y al CPB, que se desplazaron hasta el lugar de los hechos donde se había producido un gran revuelo. El Ayuntamiento prohibió el botellón en toda la ciudad tras conocer el suceso, cuya víctima se encuentra en coma y con pronóstico «muy grave».

La alcaldesa, Teresa Valdenebro, anunció que la prohibición de esta actividad es una medida provisional. La próxima semana se reunirá con los portavoces de las diferentes formaciones políticas municipales para «tomar una decisión definitiva» al respecto. Además, quiso agradecer la «rápida actuación» de los servicios de emergencias, Policía Nacional y Local, así como puso a disposición de la familia del menor y del Ayuntamiento de Cañete la Real «todo el apoyo» que la ciudad de Ronda pueda prestar.

Para efectuar el rescate, los bomberos descendieron hasta la zona en la que se encontraba el menor, a unos 60 metros de profundidad con respecto al lugar desde el que se cayó, en la zona de Blas Infante. Actualmente, el adolescente se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Carlos Haya, en coma y en estado «muy grave», según informaron a este periódico fuentes sanitarias.

Tras unos «complejos trabajos de salvamento», los bomberos consiguieron trasladar al accidentado en camilla hasta la ambulancia de los servicios sanitarios, que se desplazaron a Carlos Haya. En el momento de su ingreso en el centro sanitario, el menor presentaba politraumatismos y diversas fracturas, además de un traumatismo craneoencefálico severo que le ha ocasionado dos coágulos.

Los árboles frenaron el golpe

Según las fuentes consultadas, las primeras 48 horas desde el accidente son «vitales» para la recuperación del adolescente, cuyo estado es «muy grave». Se desconocen los motivos por los que el menor se precipitó, pero conforme al relato de los testigos, nada más llegar a la zona del botellón, se sentó en el muro que delimita el precipicio y cuando se dieron la vuelta «ya no estaba». La Policía Nacional está tratando el asunto «como un accidente», ya que no existen indicios que indiquen que hubiera «cualquier otra causa». La zona por la que se cayó presenta abundantes árboles y numerosa vegetación y es precisamente lo que amortiguó el impacto y evitó que perdiera la vida en el acto, siempre según las fuentes consultadas.

Valdenebro explicó que el Consistorio no había recibido información sobre las celebraciones por el final del curso, algo que sí había sucedido otros años desde los centros escolares y la Fiscalía. Sin embargo, la Delegación de Seguridad Ciudadana y Movilidad y la Policía Local organizaron un dispositivo de seguridad especial, que contó con la labor de cuatro agentes, el subinspector del cuerpo y un oficial.

Por su parte, la alcaldesa de Cañete la Real, municipio donde reside el menor, aseguró que el pueblo está «abatido» tras lo sucedido: «En seis años que llevo en el Ayuntamiento, nunca habíamos vivido una situación como esta, todo el mundo está destrozado».

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