«Este instituto acercó la educación al norte de Málaga»

Imagen del IES Camilo José Cela en los primeros años de funcionamiento. :: sur/
Imagen del IES Camilo José Cela en los primeros años de funcionamiento. :: sur

La construcción del centro eliminó las barreras de la docencia y permitió estudiar a cientos de jóvenes sin tener que ir a Antequera El IES Camilo José Cela cumple 50 años en funcionamiento

FERNANDO TORRES

Los escasos treinta kilómetros que separan Campillos y Antequera se pueden recorrer en a penas media hora. Sin embargo, hace cincuenta años, el trayecto suponía más de una hora y requería de unos medios que no eran los habituales en las familias de la zona. Algo tan simple como ir a la escuela era una odisea en municipios como Cañete la Real o Almargen, separados por demasiados minutos del instituto antequerano Pedro Espinosa, de referencia en la zona. Por ello, en 1968, se construyó lo que hoy es el IES Camilo José Cela, como centro delegado de la escuela antequerana. «Este instituto acercó la educación al norte de Málaga», explica el actual director del instituto campillero, Antonio Romero.

Ayer, el centro de engalanó para celebrar medio siglo de docencia en la comarca. El propio director condujo una serie de actos que contaron con la presencia de antiguos alumnos (muchos de la primera promoción), y también profesores y personas vinculadas a la institución. El director, que lleva 30 años impartiendo clases allí, explica que hasta el año 1975, el instituto no se constituyó como un centro independiente. «Los políticos de la época no querían un centro en Campillos», relata Romero, pero la existencia del famoso internado masculino San José, solo para estudiantes varones, hizo que muchas chicas se quedaran «descolgadas» e hicieran visible la necesidad de mantener la sección delegada hasta el 75.

En los primeros pasos del instituto , los profesores iban en su propio vehículo por los pueblos de la zona haciendo matrículas, ya que el instituto no era conocido en la comarca. Para mejorar la oferta y convertir el municipio en un verdadero reclamo docente, la dirección de aquellos años decidió darle especial importancia al comedor, como servicio para atraer a estudiantes de los pueblos: desde Almargen, Ardales y Teba hasta los municipios sevillanos de La Roda o Saucejo.

El primer gran reto al que se enfrentó el Camilo José Cela fue el transporte de los alumnos de un lugar a otro, y más adelante afrontar las constantes inundaciones que llevaron a la reconstrucción del edificio en el año 2007. Actualmente acoge a unos 900 alumnos, de los cuales más de 300 se desplazan desde diferentes municipios. El instituto cuenta con Formación Profesional especializada en agropecuaria por su posición, así como plazas para adultos.

Uno de los principales actos de ayer fue el homenaje a Diego Gutiérrez Mudarra, uno de los impulsores del instituto y director durante un cuarto de siglo que descubrió una placa en su honor. Numerosos antiguos alumnos acudieron al encuentro, como Rosario Mena, que formó parte de la primera promoción del instituto: «Recuerdo mucho a Don Diego y sus exámenes, que eran muy novedosos; en aquella época una prueba oral era una cosa muy extraña». Según Rosario, gracias al profesor, tanto ella como varias generaciones se aficionaron a la Historia.

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