La Guardia Civil peina Pizarra y Álora en busca de pruebas sobre la muerte de Lucía

Un agente de la Guardia Civil, en la zona en la que se encontró el cadáver. / Salvador Salas

Los investigadores visualizan grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona y analizan la forma en la que pudieron producir los hechos

ALVARO FRÍAS

Los agentes de la Guardia Civil trabajan sin descanso desde que se encontró el cuerpo sin vida de la niña de tres años Lucía Vivar Hidalgo, con el objetivo de esclarecer lo ocurrido. Desde el terrible hallazgo, los investigadores peinan en busca de nuevas pruebas que puedan arrojar luz al caso tanto Pizarra, la localidad en la que desapareció la pequeña, como Álora, que fue el municipio en el que se localizó el cadáver junto a las vías del tren de la línea de Cercanías que une estos dos municipios.

El cuerpo de Lucía fue hallado a primera hora de la mañana del pasado jueves, después de que se le perdiera la pista casi ocho horas antes, cuando se encontraba en una cena familiar en un bar de Pizarra situado junto a la línea del ferrocarril. Pese a que todo el pueblo se volcó para localizarla con vida desde que se conoció su desaparición, con batidas en las que participaron más de 600 personas, finalmente fue un maquinista de Renfe el que se encontró con el cadáver a la mañana siguiente.

Desde entonces los investigadores de la Benemérita se han hecho cargo del caso para esclarecer lo ocurrido. Tal y como se mantiene desde un primer momento, todas las líneas de investigación permanecen abiertas, según han confirmado las fuentes consultadas por este periódico.

Más información

Con el objetivo de avanzar en las pesquisas que arrojen nuevos datos sobre lo ocurrido, los guardias civiles están interrogando a testigos de los hechos y hasta han solicitado grabaciones de cámaras de seguridad de la zona de la desaparición de la pequeña, que están siendo visionadas al detalle por los agentes. Éstos estuvieron ayer de nuevo en la zona de los hechos. Así, las fuentes explicaron que los investigadores del Instituto Armado analizaron la forma en la que el tren podría haber golpeado a la pequeña en la cabeza y haberle provocado el traumatismo craneal que le acabó causando la muerte.

Hay que recordar que la principal hipótesis sobre lo ocurrido para los agentes apunta a que la menor se despistó mientras jugaba, siguió la vía del tren desorientada a lo largo de tres kilómetros hasta que se cansó y se acurrucó en la vía. Tras ello, es cuando la pequeña podría haber sido golpeada por el tren, por lo que se trataría de una muerte accidental.

La muerte accidentalse mantiene comola principal hipótesisen la investigación

De hecho, la compleja autopsia que se le practicó al cadáver, que duró más de seis horas y en la que participaron hasta cinco forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) de Málaga, reveló que la niña había fallecido por el traumatismo craneal y que su cuerpo no presentaba otras lesiones, aunque sí restos de grasa. Estos resultados serían compatibles con la hipótesis de la muerte accidental por el golpe del tren. Además, siempre según las fuentes consultadas por este periódico, el examen médico también recoge que la data del fallecimiento de la niña coincidiría con el momento en el que el tren habría pasado por el lugar en el que se encontró el cuerpo.

Pero los resultados de la autopsia no son concluyentes, ya que aunque se ha determinado que la causa del fallecimiento es un traumatismo craneoencefálico, no se conoce con certeza lo que pudo haberlo provocado o si sufría alguna lesión craneal previa. Además, el hecho de que la niña apareciera a tres kilómetros del lugar en el que se le pierde el rastro y que, justo en el punto en el que apareció el cuerpo, haya una vereda que da acceso desde la carretera a las vías del ferrocarril, levantan las sospechas de los agentes.

El recorrido

En este sentido, los investigadores trabajaron ayer realizando el recorrido por las vías del tren desde el punto en el que desaparece Lucía y el enclave en el que se encontró. Su intención no era otra que recabar posibles indicios que ayuden a las pesquisas.

Otra de las pruebas que se están practicando en el marco de esta investigación es el análisis del tren que podría haber golpeado a la niña. Poco después del hallazgo del cadáver de la menor, fue trasladado hasta las cocheras de Los Prados para que los peritos de la Benemérita lo estudiasen.

Por ese motivo, los agentes del Instituto Armado mantienen por el momento todas las líneas de investigación abiertas. A medida que avance la investigación que iniciaron al hallarse el cuerpo sin vida de la pequeña Lucía se irán conociendo nuevos datos sobre lo ocurrido en la noche del pasado miércoles en Pizarra.

Fotos

Vídeos