Por un Guadalhorce más feminista

Visita de los alumnos de El Pinar a Macharaviaya./
Visita de los alumnos de El Pinar a Macharaviaya.

Alumnos de cuarto del colegio El Pinar crean una plataforma digital para que las nuevas calles de la comarca lleven nombres de escritoras

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

La educación ha cambiado. Los colegios buscan que sus sistemas docentes sean cada vez más modernos y estén basados en nuevos procedimientos como la transversalidad o las competencias. En este proceso de transformación, a veces las enseñanzas se escapan de los muros del centro en cuestión, y acaban impregnando diferentes partes de la realidad que los rodea. Es el caso del colegio El Pinar y sus alumnos de cuarto de ESO, que comenzaron estudiando a la familia de los Gálvez y han acabado creando una plataforma digital como cara visible de un movimiento que quiere convertir la comarca del Guadalhorce en un lugar que dé visibilidad a la mujer dentro de la cultura.

¿Cómo se pasa de estudiar a la familia Gálvez a crear una plataforma por la visibilidad de la mujer? Desde el departamento de historia, los profesores Antonio Santiago Ramos, Pepa García; Bernabé López y Jordi Gil explican que la clave está en la transversalidad del aprendizaje. «Cada año, los alumnos de cuarto hacen un proyecto que dura todo el curso y en el que participan la mayoría de las asignaturas», matiza Ramos. Por ello, cuando comenzaron a analizar a la familia de los Gálvez -el miembro más famoso del clan, Bernardo, participó en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos y fue gobernador de Luisiana-, el proyecto se dividió en varias partes. Uno de esos pilares se enraizó en la asignatura de Lengua y Literatura, dirigida por Aurora Rodríguez, donde estudiaron a Rosa de Gálvez, escritora y feminista precoz del siglo XVIII.

Según explica Sena Pineda, una de las alumnas que ha participado en el proyecto, la perspectiva feminista de Rosa les llevó a mirar más allá: «Buscamos en el callejero del Guadalhorce y vimos que las calles tenían principalmente nombre de hombres». Una vez identificaron esa realidad, decidieron dar visibilidad a lo que para ellos era un problema. Así, crearon un blog como parte visible de la plataforma, y comenzaron a buscar nombres de escritoras célebres pertenecientes o relacionadas a los pueblos de la comarca.

El siguiente paso, explica Mairata Vera, fue mandar una carta a todos los alcaldes pidiéndoles su atención y el compromiso de que, a partir de ahora, las nuevas calles lleven nombre de escritora: «Hemos expuesto nuestro trabajo y les hemos dicho que se trata de un micromachismo; de momento Tolox lo ha mandado al acta del Ayuntamiento, aunque otros no nos han contestado».

Martina Ajueros, compañera de Sena y Mariata, asegura que se sintió «decepcionada» cuando, después de haber estudiado a Rosa de Gálvez, comprobó que las calles no hacen referencia a las escritoras de la historia. «Estamos en el siglo XXI, se supone que el machismo se estaba erradicando», sentencia. Guillermo Gallego comparte la visión de sus compañeras, y asegura que «ya se lo esperaba». «El proyecto lo hemos hecho para empezar con pequeños cambios, el machismo lleva muchos años y no va a cambiar de un día para otro».

Dentro del proyecto, además de crear el blog y la plataforma de presión por las escritoras, han estudiado otros aspectos de la familia Gálvez en el seno de otras asignaturas, como la composición del papel que fabricaban en el Arroyo de la Miel dentro de Química.

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