El Gobierno impulsa la construcción de cinco depuradoras para evitar vertidos al Guadiaro

En la redacción de los proyectos para la cuenca del Guadiaro se invertirán casi 608.000 euros. /Vanessa Melgar
En la redacción de los proyectos para la cuenca del Guadiaro se invertirán casi 608.000 euros. / Vanessa Melgar

Medio Ambiente anuncia la licitación de los proyectos de estaciones en Jimera de Líbar, Cortes de la Frontera, Arriate, Benaoján y Montejaque

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

El Gobierno anunció ayer el inicio de la tramitación para licitar la redacción de los proyectos de construcción de cinco depuradoras con el fin de evitar vertidos al río Guadiaro que, junto con la cuenca del Genal, constituyen, ambos en la Serranía de Ronda, el principal punto negro de la provincia pendiente para completar el mapa del saneamiento, además de la planta que busca solucionar esta problemática en el Guadalhorce y la finalización de las obras de la depuradora de Nerja. En total, en la Serranía, hay 18 infraestructuras de este tipo que deberían estar funcionando en la actualidad.

Así, el anuncio del Ministerio de Medio Ambiente, sobre papel, supondría de hacerse realidad un avance en esta materia que, junto con la reivindicación de la mejoras en las carreteras y las comunicaciones en general, es una demanda histórica, en una parte de la provincia que presume especialmente de su patrimonio natural.

En la redacción para los proyectos de las estaciones depuradoras de aguas residuales, el Gobierno central prevé invertir casi 608.000 euros. Se trata se cinco infraestructuras que se instalarán en los municipios de Arriate, Jimera de Líbar, Cortes de la Frontera, que contará con dos para prestar servicio a los núcleos de población de La Cañada del Real Tesoro o Estación de Cortes de la Frontera, El Colmenar o Estación de Gaucín y Las Vegas, además de al de Cortes; y entre Benaoján y Montejaque, que se beneficiarán conjuntamente, por su cercanía geográfica, de las instalaciones.

Este paso se enmarca, tal y como explicaron desde el citado ministerio, en el «protocolo suscrito entre el ministerio y la consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía por el que se definen las actuaciones a realizar por ambas administraciones para el cumplimiento de la Directiva europea referente al tratamiento de las aguas residuales urbanas» y forma parte también del Plan CRECE (Plan de medidas para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia) del Estado.

Desde el Gobierno central no se concretó qué inversión supondrá la construcción de estas depuradoras (se han señalado en distintas ocasiones alrededor de 20 millones, incluyendo las depuradoras del Genal) y sus conducciones y tampoco ofreció ningún plazo al respecto.

Quien sí parece haber dado el paso al frente más firme ha sido la Diputación Provincial de Málaga, que ha anunciado la licitación de las obras, por 900.000 euros, para construir la depuradora de Atajate, después de que el Ayuntamiento aprobase el proyecto. Desde el ente supramunicipal se destacó esta actuación como la primera para poner fin al problema del saneamiento en la zona y se dijo que continúa la tramitación para otras estaciones de la zona.

Años de espera

Tanto la Junta como el Gobierno declararon la construcción de estas depuradoras de su interés. Firmaron un convenio en 2006, por el que ambas administraciones acordaron repartirse las obras. Ante la situación de parálisis que se generó, en 2013, la Diputación suscribió un acuerdo con el Gobierno para encargarse de la tramitación de los proyectos, bajo el que ha visto la luz el proyecto de Atajate. En el fondo de la cuestión también se alegó que la Junta declaró estas actuaciones de interés dentro de las previstas a financiar con el canon de depuración que cobra en el recibo del agua.

La Serranía de Ronda lleva años esperando, vertiendo la carga contaminante de los en torno a 17.000 habitantes que suman estos municipios y de su actividad agrícola, a estos cauces

Manteniendo al margen las estaciones de Arriate, Benaoján y Montejaque, Cortes de la Frontera y Jimera de Líbar y la de Atajate, aún están pendientes las de Algatocín, Alpandeire, Benadalid, Benalauría, Benarrabá, Cartajima, Faraján, Igualeja, Genalguacil, Jubrique, Júzcar y, por último, Parauta.

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