El foro de Memoria Histórica pide otro nombre para Villafranco del Guadalhorce

Un momento del acto de ayer en Villafranco del Guadalhorce, al que acudieron unas cincuenta personas./Fernando Torres
Un momento del acto de ayer en Villafranco del Guadalhorce, al que acudieron unas cincuenta personas. / Fernando Torres

Izquierda Unida celebra un debate con vecinos de la pedanía y el presidente del foro en busca de consenso y «empatía» para que se cumpla la ley

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Tan sólo hizo falta una denuncia para que toda Málaga se diera cuenta de que algo no cuadraba. Villafranco del Guadalhorce, pedanía de Alhaurín el Grande, incumple la ley de Memoria Histórica al conservar en su nombre referencias directas al dictador Francisco Franco, algo que parecía obvio pero nadie había señalado más allá del ámbito municipal. El verano pasado todo el mundo reparó en lo que nadie se fijaba y se abrió el debate, que tardó poco en ser olvidado. Ayer, el grupo municipal de Izquierda Unida reunió en la propia pedanía a vecinos y miembros del partido para abordar la situación y la memoria histórica como concepto democrático. Para ello contaron con Luis Naranjo, presidente del Foro de Memoria Histórica y Democrática, que pidió a la Junta de Andalucía que «cumpla la ley y cambie el nombre de Villafranco».

La denuncia en cuestión fue interpuesta por el abogado Eduardo Ranz, que acusó a la alcaldesa de la localidad, Toñi Ledesma, de negarse a modificar el nombre. La regidora se defendió diciendo que era un asunto que nunca se había llevado a debate, y ese fue el principal motivo por el cual Izquierda Unida celebró el acto de ayer, al que acudieron unas 50 personas, con la intención de crear «un debate pedagógico para entender la historia, para entender por qué hay que cambiar el nombre», apuntó la portavoz del grupo municipal, Teresa Sánchez a SUR, minutos antes de comenzar la conferencia. «Queremos abrir un proceso participativo para cumplir la leyes y cambiar el nombre, porque las consecuencias del incumplimiento de la ley son quedarnos fuera de las convocatorias de subvenciones y multas», apuntó.

Naranjo, que estuvo a acompañado de la diputada nacional por Izquierda Unida Eva García Sampere, señaló que la ley de Memoria Histórica y Democrática fue ratificada en el Parlamento Andaluz hace un año, y repasó en su intervención el estado de la cuestión y las necesidades que afronta el cumplimiento de esta ley que todavía parece «no haber calado como debería». Con respecto a Villafranco del Guadalhorce, dijo que en Andalucía quedan todavía «muchos símbolos franquistas y este es uno más», con la peculiaridad que conlleva ser la última localidad andaluza que hace referencias a la dictadura con su propio nombre. «Si en un plazo de tres meses no se cambia el nombre, la Junta debe intervenir, hay un régimen sancionador que llega hasta los 200.000 euros y conlleva las desapariciones de las subvenciones andaluzas», comentó.

No obstante, dijo que hay que entender que mucha gente tiene «sentimientos identitarios ligados a estos nombres». Por ello, la diputada Eva García Sampere, añadió que, aunque la permanencia de ese nombre es «un escándalo que en ningún país europeo con voluntad por la memoría histórica se consentiría», es necesario hacer «un ejercicio pedagógico». «Hay que hacer justicia con las víctimas y cumplir la ley, no es cuestión de conveniencia».

La diputada añadió que «los años del franquismo cambiaron la cultura y hay mucha gente que no se ha parado a pensar de dónde vienen estos nombres». Por ello, el de ayer es el primer ejercicio de «empatía», para que todo el mundo entienda lo necesario del cambio.

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