Flor y Marina (Delia y Syra): «Ha sido una experiencia inolvidable»

Era la primera vez que se ponían delante de una cámara. Además de interpretar, tenían que hacerlo ¡en latín! Pero conforme pasaban los días fueron tomando confianza y “empezamos a disfrutar de lo que hacíamos”, señalan dos alumnas del IES Fuente Lucena

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

El miedo y la vergüenza inicial dieron paso al placer de disfrutar de una experiencia única. Era la primera vez que se ponían delante de una cámara. Además de interpretar, tenían que hacerlo ¡en latín! Pero conforme pasaban los días fueron tomando confianza y “empezamos a disfrutar de lo que hacíamos”, señala Flor Elizabeth Pérez, que interpreta a la esclava griega Delia, que sueña con regresar a su hogar. “Ha sido una experiencia 'superbonita'”, dice la joven. No obstante, ha sido un trabajo duro. “Grabábamos en febrero, y vestidos con túnicas, pillé un refriado muy fuerte y me quedé afónica”, recuerda.

Marina Cabrera, su amiga también esclava, explica que al principio eran un tanto reticentes a la propuesta del profesor, pero que cuando empezaron con los ensayos se fueron relajando y lo pasaron muy bien. El objetivo no era el premio, para al conocer que habían ganado “fue un 'subidón'”. Comenta que ha sido una experiencia “muy positiva” por lo que han aprendido de latín, de la cultura romana y las relaciones con los compañeros.

«Ha sido una experiencia 'superbonita' Grabábamos en febrero, y vestidos con túnicas, pillé un refriado muy fuerte y me quedé afónica» Flor Elizabeth Pérez

«El objetivo no era el premio, pera conocer que habíamos ganado fue un 'subidón» Marina Cabrera

Sobre su relación con el Latín, Delia señala que “al principio cuesta”, pero que poco a poco se le va cogiendo el gusto. Marina apunta que estudiar Latín les ha permitido conocer mucho mejor aquella cultura y una lengua “que tanto nos influyó”. Flor anima a los compañeros a que estudien Latín, “es una lengua muerta, pero de la que se aprende mucho”, apunta.

Sobre la obra que han representado, coinciden en que lo que más les costó fue aprender los díalogos, y luego representarlos ante las cámaras. “No esperaba que quedara tan bien”, dice Marina.

El momento de recoger el premio en Sagunta fue también muy emotivo. “Estar delante de tanta gente nos puso muy nerviosas, no sabíamos qué hacer”, recuerda Marina. Para Flor, fue una experiencia “inolvidable. Nunca imaginé que estaría delante de tantas personas, apaludiendo y reconociendo nuestro trabajo”.

En la prueba de evaluación de Bachillerato que acaban de terminar han escogido, como era obligado, el examen de Latín. A las dos les salió muy bien. Flor confía en tener nota suficiente como para poder estudiar Turismo. Marina también hizo muy bien Latín, “no tanto el de Griego”. Quiere estudiar Filología Inglesa. No se han animado con la Filología Clásica. Pero seguro que lo que han estudiado y aprendido les servirá para entender mejor una sociedad que hunde sus raíces en la tracición y la cultura griega y romana.

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