La fatídica historia del 'primer' Puente Nuevo de Ronda

La fatídica historia del 'primer' Puente Nuevo de Ronda

El monumento, que salva la garganta del Tajo y símbolo de la ciudad, se derrumbó en su primera ejecución. Después un desprendimiento de rocas sepultó a 15 personas en 1917

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

En estos días, el Puente Nuevo de Ronda ha vuelto con fuerza a los titulares por la polémica por su cierre parcial, contra el que se han organizado manifestaciones vecinales. Uno de los puntos más transitados en Ronda se ha convertido en una obra de ingeniería símbolo universal de una de las ciudades más visitadas de Andalucía, una auténtica joya que costó levantar y que permitió la expansión natural del municipio partido en dos por el accidente geográfico, posibilitó crecer por la dehesa del Mercadillo, actualmente, hacia la plaza de España.

La idea de construir un puente se remonta a 1542 pero la construcción no se inicia hasta 1735. El resultado fue un puente de 35 metros de diámetro y 100 metros de altura con un único arco pero la mala ejecución de la obra, el mal cerramiento del arco y la falta de apoyos, hizo que la infraestructura se derrumbara tras durar en pie tan solo seis años.

Arriba, proyecto de Manuel Godoy de 1780. A la Izquierda, proyecto de Domingo Loys Monteagudo (1777). Junto a estas líneas, perspectiva del Puente Nuevo en 1785. / SUR y Biblioteca virtual de la Serranía de Ronda

Gracias a esta desgracia, hoy en día podemos disfrutar de otra joya monumental: el Arco de Felipe V. Para permitir la circulación se rompió la Muralla y se construyó una rampa y el Arco de Felipe buscando mejorar los accesos a la ciudad por esta zona pero la fuerte pendiente no convenció sobre todo por la dificultad para los carruajes.

Reanudación en 1759

Las obras del Puente Nuevo, según explica el historiador Faustino Peralta y se recoge en los documentos de la Biblioteca Virtual de la Serranía de Ronda , puesta en marcha por la investigadora Aurora Melgar, se reanudaron en 1759. En un estudio titulado 'Antecedentes del Puente Nuevo de Ronda', por Rosario Camacho y Aurora Miró, se contemplan los proyectos que se fueron presentando para la construcción del Puente.

Su financiación planteó algún que otro problema y se contó con aportaciones de distintos pueblos, 15.000 reales de la Real Maestranza y hasta de las transacciones que se realizaran en la Feria de Mayo. José Martín de Aldehuela trazó los planos y dirigió la construcción del arco principal y de la calzada superior, esa que desde el 4 de noviembre de 1787, cuando se abrió al tráfico el Puente por primera vez, hoy en día pisan cientos y cientos de personas a las que la emblemática obra no deja indiferente.

Un siglo de la tragedia

Además, la historia del Puente Nuevo de Ronda escribió una de sus páginas más negras en 1917, cuando un desprendimiento de rocas en la garganta, en plena noche, sobre las cuatro de la madrugada, sepultó literalmente a un total de 15 personas, diez de una misma familia, que se encontraban durmiendo en los molinos que en el fondo de la Tajo se situaban para aprovechar la fuerza de la corriente del río Guadalevín.

Hoy en día, los molinos más altos se encuentran abandonados, mientras que en la parte baja del Tajo, uno de ellos fue rehabilitado como albergue, el Albergue Los Molinos, enclavado en uno de los parajes naturales más idílicos de la Ronda y la Serranía, siendo un referente turístico. Instalaciones de Endesa también ocupan parte del conjunto de los molinos que supusieron en su momento una construcción musulmana estratégica.

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