Denuncian a la alcaldesa de Alhaurín El Grande por negarse a cambiar el nombre de Villafranco del Guadalhorce

Plaza Mayor de Villafranco del Guadalhorce (archivo).
Plaza Mayor de Villafranco del Guadalhorce (archivo). / M.F.

Es la única localidad andaluza que aún mantiene en su nombre referencias «franquistas»

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

El abogado Eduardo Ranz, especializado en Memoria Histórica y conocido por denunciar al Estado Español ante la ONU por no cumplir con la exhumación de los cuerpos del Valle de los Caídos, ha demandado a la alcaldesa de Alhaurín el Grande, Toñi Ledesma, por “negarse” a cambiar el nombre de Villafranco del Guadalhorce. Esta pedanía, creada hace unos cincuenta años, es la última de Andalucía que hace referencia a Francisco Franco, “máximo exponente de la exaltación de la Guerra Civil y a la dictadura”, según explicó el letrado en declaraciones a Europa Press. Por su parte, Ledesma asegura que en el Ayuntamiento no tienen constancia formal de dicha denuncia, y que ella “nunca” se ha negado a cambiar el nombre: “Es algo que el pueblo jamás nos hemos planteado, ni los vecinos ni los partidos políticos”.

Según informó el abogado, en 2015 se iniciaron acciones legales encaminadas a "redefinir democráticamente" los tres "municipios franquistas" que en ese momento aún existían: Bembézar del Caudillo (Córdoba), Queipo de Llano (Puebla del Río, Sevilla) y Villafranco del Guadalhorce. Hasta la fecha, los municipios de Córdoba y Sevilla han sido "debidamente redefinidos adaptando el nombre a la Constitución Española, y al Estado de Derecho". Ledesma reconoce que el Consistorio tiene constancia de dos registros de entrada que llevó a cabo el letrado solicitando la modificación de nomenclatura en virtud de la Ley de Memoria Histórica, los cuales fueron declarados inadmisibles por el organismo municipal. Para ello, se ampararon en diversos motivos jurídicos y en la inexistencia de un plazo fijado por ley para la acometida de las modificaciones.

Tras sendos rechazos, Ranz ha procedido a denunciar a la alcaldesa por prevaricación y vulneración de la Ley de Memoria Histórica. "La denominación franquista supone una vulneración del artículo 15” de dicha ley, explicó el abogado a Europa Press. No obstante, Ledesma se ampara en los decretos de alcaldía que se emitieron en respuesta a las solicitudes ‘amistosas’ de Sanz, que “no son prevaricadores en absoluto”. Además, la regidora señala al auto del Juzgado de lo Contencioso - Administrativo Nº 2 de Málaga, que no admitió a trámite el recurso previo interpelado por Sanz tras la negativa del Ayuntamiento. En dicho auto, al que este periódico ha tenido acceso, la juez declara inadmisible la solicitud ya que está dirigida al Ayuntamiento de Villafranco del Guadalhorce y no a la entidad pública correspondiente.

Trámites legales a parte, Ledesma sostiene que el cambio del nombre de la pedanía “nunca se había debatido, ni en el Ayuntamiento ni en las calles”. Fue a raíz de los escritos de Sanz que el tema llegó al debate público. En el Pleno Municipal de Alhaurín el Grande, celebrado el 28 de diciembre de 2016, durante los ruegos y preguntas, el grupo municipal de Alternativa Socialista Alhaurina instó a la corporación a responder a la solicitud, ya que mantener el nombre de Villafranco supone “vulneración de derechos fundamentales”. Ante esto, Ledesma respondió que se trata de un tema “muy delicado”, y que “no sería ella” la alcaldesa que cambiará el nombre de la pedanía sin consultarlo con los vecinos. En declaraciones a SUR, Ledesma asegura que “si existe una sentencia judicial que obligue a cambiar el nombre se hará, con el consenso de los ciudadanos y de los partidos políticos”.

José Sánchez, presidente de la Asociación de la Memoria Histórica de Málaga, aprovecha la coyuntura para señalar la pasividad de las administraciones ante esta norma. “Está claro que existe una ley democrática que no se cumple”. En Málaga se creó una comisión formada por todos los partidos políticos y personal técnico de la Universidad de Málaga que en los últimos tres años “se ha reunido una vez”. “Imagínese que tuviéramos un pueblo que se llamara ‘Villa de Hitler’ o ‘Villa de Mussolini’; todos querríamos cambiarlo”. Según el presidente, esto no debe dar lugar a enfrentamientos, ya que no hay cabida para el debate: “Hay que cumplir la ley”.

De momento, las reacciones a la noticia se están haciendo esperar. No obstante, la portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento, Teresa Sánchez, asegura que la alcaldesa “debe cumplir la ley” y dejar de “marear” al abogado.

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