El conocido como flamenco enano pasa a ser parte de la fauna local en Málaga

Flamenco común a la izquierda y flamenco enano a la derecha.
Flamenco común a la izquierda y flamenco enano a la derecha. / José Luis Arroyo Matos/SeO

La especie era catalogada hasta ahora como una rareza en la Península Ibérica, pero tras un estudio llevado a cabo por SEO Birdlife, se le considera habitual

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

El flamenco enano se ha ganado un puesto fijo en la fauna de Málaga y en la del resto de la Península Ibérica. Esta especie era considerada hasta ahora como una rareza en el entorno natural de España, pero la Sociedad Española de Ornitología (SEO), ha decidió dejar de considerarlo como tal tras haber analizado las reseñas sobre su presencia en territorio nacional durante los últimos diez años. De esta manera, la aparición del flamenco enano en los humedales españoles, y por tanto en la Laguna de Fuente de Piedra, ya no será considerado una excepción a los ojos de la comunidad científica, sino un avistamiento más de especímenes habituales.

Esta nueva catalogación de la especie está recogida en el reciente informe del Comité de Rarezas de SEO, publicado en la revista especializada Ardeola. El secretario de dicho comité, Miguel Ángel Rouco, explicó a SUR que ha habido «un incremento de citas sobre el flamenco enano a lo largo de los últimos años» –en el argot científico, una cita es un avistamiento registrado–.

No se puede confirmar que el movimiento se deba al aumento de las temperaturas

Según Rouco, veterinario especializado en ornitología, «hay una serie de reglas para considerar a una especie como rareza o como parte de la fauna local». La principal es «la numérica», y se estudia en periodos de diez años. «Se analizan el número de observaciones y se establece una media y una mediana». La media hace referencia a la frecuencia y aparición de la especie en el entorno, mientras que la mediana establece la regularidad de dichos datos. «Cuando se detecta que la especia alcanza una cierta frecuencia y al mismo tiempo lo hace de manera proporcional y se ven los mismos individuos su presencia deja de ser considerado como algo fuera de lo habitual».

El flamenco enano posee unas características físicas concretas que le diferencian del común, más allá del tamaño –suele medir algo menos de la mitad que sus parientes–. «A pesar de tener la misma estructura fisiológica que el común, el enano tiene el plumaje de un color rosado mucho más intenso y brillante». Otro de los rasgos propios de la especie es el color de su pico, que al igual que las plumas es de un tono negro «mucho más profundo». Tal y como explica el secretario del comité, «se trata de una especie distinta que tiene una distribución diferente en base a sus propias necesidades». Sin embargo, parece ser que «cuando nuestros flamencos emigran al sur en invierno pueden traer algunos de ellos consigo a la vuelta». Este flamenco se distribuye sobre todo en África, y cuenta con algunas zonas más pequeñas en Asia. «Allí son habituales y normales».

Esta especie no amenaza a la fauna nacional ya que convive con el flamenco común

En cuanto a las consecuencias de este aumento en las citas del flamenco enano, Rouco asegura que «no son ni positivas ni negativas», ya que son cambios que se pueden considerar normales dentro de la dinámica de la población de una especie. «Es un fenómeno que se puede considerar normal en el sentido de que es producto de la evolución. Los animales no ocupan un lugar fijo en la historia sino que van cambiado en función del entorno».

El experto asegura que su presencia «no supone ninguna alteración para nuestra fauna ya que tiene unos hábitos y alimentación muy parecida a nuestro flamenco de toda la vida; se entremezcla con ellos y no pasa absolutamente nada». Además, recalca que se trata de una inmersión «totalmente natural» en la que el ser humano no ha tenido nada que ver ni se ha hecho de forma intencionada o artificial. «Simplemente ha ocurrido».

Sospecha por el clima

A pesar de que este movimiento no alerta ni inquieta a la comunidad científica, las posibles causas sí podrían evidenciar un problema mayor, aunque no se puede confirmar con los datos que de momento tiene SEO. «Es difícil explicar el por qué se da este cambio. Se puede pensar que puede estar relacionado con el cambio en las temperaturas, pero ese razonamiento es demasiado sencillo y no conviene hacerlo a la ligera, hace falta más información para contrastarlo». Por tanto, no se puede asegurar que el flamenco enano se haya instalado en la Península Ibérica por el cambio climático. «Habría que documentar y estudiar muchas más variables y registros anuales para saber a qué se debe con certeza». A pesar de ello, «podría ser una consecuencia del calentamiento global; es una de las sospechas que manejamos, porque hay algunas especies provenientes de África que han empezado a colonizar Europa».

A partir de ahora, los amantes de las aves que visiten Fuente de Piedra, podrán intentar observar a los flamencos enanos. Según el informe de SEO, en la laguna hay datos de reproducción comprobados en 2007, 2013 y 2014. En 2015 hay registrados tres ejemplares allí.

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