El detonante de la pelea con dos muertos en Coín fue un conflicto vecinal por ruido

Un agente de la Guardia Civil custodia la barriada a la mañana siguiente de la reyerta. /Fernando Torres
Un agente de la Guardia Civil custodia la barriada a la mañana siguiente de la reyerta. / Fernando Torres

La Guardia Civil ha detenido a tres personas por los crímenes, entre ellos un menor, e investiga a otros dos jóvenes que aún no tienen 18 años

FERNANDO TORRES y JUAN CANOMálaga

«Esto es un horror». En los márgenes de la calle principal del barrio La Fuensanta hay varios grupos de gente, sentados en bancos y escaleras, hablando en corros, por teléfono, consolándose. Sus gestos dejan ver cansancio y dolor, la noche ha sido larga. Entre las callejuelas, donde se macera la venganza, se oye un alarido de rabia acompañado de una discusión. «Si aparecen por aquí, los matamos a todos», grita delante de los periodistas una hermana doliente que vela dos muertos. Es la ley del Talión. El ojo por ojo.

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Un grupo de niños juega sin llamar la atención, ajenos a todo. En la parte más alta de la avenida, una decena de agentes de la Guardia Civil observan los movimientos de los viandantes con gesto serio. Su misión es imponer la normalidad y garantizar la seguridad de un barrio que es, desde el jueves, una bomba de relojería. Varios montones de cristales rotos se dejan ver por las aceras, en las que también hay trozos de chapa de algún vehículo, unos zapatos sin dueño y manchas de sangre.

Estos son, el día después, los vestigios de la guerra desatada entre dos clanes de etnia gitana que el jueves se enfrentaron en una riña multitudinaria y que, según ha podido saber SUR, tuvo su origen en un conflicto vecinal por ruido. Hay tres detenidos, entre ellos un menor, y otros dos investigados que tampoco han cumplido aún los 18 años.

El delegado de Gobierno y el alcalde felicitan a la Guardia Civil por su rápida intervención

J. Cano / F. Torres

Coín. El delegado de Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, felicitó ayer a la Guardia Civil por su «agilidad y eficacia» una vez se confirmaron las detenciones de tres personas que participaron en la reyerta de Coín. Sanz elogió la «muy pronta resolución de los hechos», aunque recordó que la investigación «sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones vinculadas a este dramático suceso».

«La Guardia Civil ha vuelto a responder con enorme eficacia y rapidez». De igual manera quiso mostrar «en nombre del Gobierno, el máximo reconocimiento» a los agentes de la Guardia Civil por la «agilidad y eficacia de su actuación ante un hecho que podría haber generado mucho mayor impacto social tanto en el municipio como en la provincia malagueña».

Por su parte, el alcalde de Coín, Fernando Fernández, agradeció de igual manera a los efectivos de la Benemérita y de la Policía Local que intervinieron desde que comenzó el conflicto. El regidor atendió a los medios de comunicación ayer por la mañana cuando todavía no se conocían las detenciones. Se dirigió a sus vecinos para pedir que reinara la tranquilidad y que se depositara toda la confianza en las fuerzas de seguridad a cargo de la investigación y de controlar la situación.

Recordó que la Fuensanta no destaca por ser un barrio conflictivo. «Coín está preocupado pero pido tranquilidad», dijo, en respuesta a los avisos de venganza que alguno de los miembros de la familia a la que pertenecían los fallecidos emitió esa misma mañana. De igual manera aseguró que la cabalgata de los Reyes Magos se iba a desarrollar con normalidad, como de hecho sucedió.

La pelea se resolvió a cuchilladas y acabó con dos muertos y dos heridos por arma blanca. Los fallecidos son los hermanos Luis (63) y José (50) Heredia, del clan de ‘Los Mudos’. El primero fue trasladado por familiares al Hospital del Guadalhorce, donde murió. El segundo llegó cadáver al centro de salud de Coín, que tuvo que cerrarse al público por seguridad.

Despliegue de la Guardia Civil tras la reyerta en la Fuensanta.
Despliegue de la Guardia Civil tras la reyerta en la Fuensanta. / Efe

En Carlos Haya ingresó grave un hijo de Luis, conocido como Antonio ‘El Vizcaíno’, entrado en la treintena, que tiene el pulmón izquierdo perforado de un navajazo. En el Clínico está José Núñez, de 19 años, el único herido grave del otro bando, el clan de ‘los ché’ o ‘Los Franceses’, que entró en el hospital con dos puñaladas en el abdomen. Ambos evolucionan favorablemente y se hallan bajo custodia policial hasta que se determine su grado de participación en los hechos.

Viejas rencillas

Solo 24 horas antes, el decorado de la barriada era otro bien distinto. ‘Mudos’ y ‘franceses’ convivían en la Fuensanta en un clima de relativa normalidad bajo el que subyacía, sospechan los investigadores, viejas rencillas familiares. Pero algo hizo saltar por los aires esa convivencia la tarde del jueves, víspera de la cabalgata de Reyes, que se celebró como estaba establecido en un esfuerzo por mantener la calma y volver a la normalidad.

¿Cuál fue el detonante del crimen? El primer día, tras la reyerta, los investigadores de la Guardia Civil –el equipo de Personas de Policía Judicial se desplazó al completo al Guadalhorce– separó a los implicados para interrogarlos. ‘Los franceses’ se quedaron en el cuartel de Coín, mientras que ‘los mudos’ fueron trasladados a Alhaurín el Grande.

Pese a que la mayoría no ha querido colaborar al imperar la ley del silencio, los agentes han podido dilucidar cuál pudo ser el detonante de la pelea: según testigos, todo comenzó porque los «mayores» de ‘los mudos’ recriminaron a unos jóvenes del clan de ‘los franceses’ porque estaban formando mucho jaleo a la hora de la siesta. Al parecer, tras ese encontronazo, hubo un primer conato de pelea, que consiguió disolverse, pero minutos después tuvo lugar la reyerta multitudinaria, con más de veinte participantes, en la que mediaron navajas, cuchillos y palos. La Guardia Civil ha intervenido varias armas blancas para que ahora sus especialistas comprueben en el laboratorio si entre ellas se encuentran las que dieron muerte a Luis y José Heredia.

Tras los crímenes, llegaron las represalias. El jueves por la tarde, prendieron fuego al coche y destrozaron otros tres de distintos miembros de ‘los franceses’. También allanaron dos casas de la familia y rompieron todo lo que encontraron a su paso. La misma noche de autos, la Policía Local y la Guardia Civil evacuaron en furgones del Ayuntamiento a una treintena de miembros del clan –adultos y, sobre todo, niños– a los cuarteles para garantizar su seguridad y ayer la mayoría abandonó Coín o incluso la provincia de Málaga. El destierro.

La investigación, no obstante, sigue abierta y se prevén más detenciones. La Benemérita mantendrá su despliegue en Coín como mínimo hasta el domingo, fecha en la que están previstos los entierros de los hermanos Heredia.

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