Al pan, pan... también de castaña

Llamero, en plena faena. /SUR
Llamero, en plena faena. / SUR

Una tahona de Pujerra elabora el producto, solo de septiembre hasta enero, con el fruto del Valle del Genal y su harina

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

Ya casi habrá que esperar a la próxima temporada de castañas para disfrutar de este exquisito fruto, que tiene en el Valle del Genal, en la Serranía de Ronda, con en torno a 4.000 hectáreas, su principal zona de producción en Andalucía (la tercera en España por detrás de Galicia y El Bierzo y por delante de Aracena). También para degustar el pan de castañas, un producto que elabora artesanalmente una panadería de Pujerra, en pleno corazón del Alto Valle del Genal, donde se concentran en su mayor parte los bosques de estos árboles.

'La Pujarreña', como se llama la pequeña tahona, ha logrado consolidar este pan que elabora desde hace tres años aproximadamente y solo en temporada de castañas, esto es, de septiembre a enero, más o menos, ya que su propietario, Carlos Llamero, ha decidido apostar por el producto de la zona que, a su juicio, es más dulce que la castaña procedente de otras regiones, quizás, por la mayor cantidad de horas de sol que recibe. «Este pan es producto único que no tengo constancia, hasta el momento, de que se haga en ningún otro punto de Andalucía», explicó el artífice de esta delicia gastronómica.

Llamero ha conseguido, además de ampliar la oferta de su tahona, innovar en cierta medida en el Valle, ya que pese a ser la principal zona productora de castañas en Andalucía, casi toda sale de él, se vende al exterior (en ocasiones, hasta un 70%, aproximadamente, se ha exportado a Italia). Y es que en este punto de la Serranía casi no existen industrias para transformar este apreciado fruto. Solo en los últimos años se han impulsado dos iniciativas: una cooperativa de productores de Parauta ha decidido dedicar el fruto de menos calibre a la elaboración de harina de castañas y el Ayuntamiento de Pujerra también invirtió en la creación de una fábrica de este último producto, dos proyectos que suponen un esfuerzo, aunque éste dista mucho del potencial del Valle y del trabajo que se realiza en otras zonas.

Llamero aporta desde su pequeño negocio su grano de arena. El proceso de elaboración de su pan de castañas sigue al tradicional. Lleva harina de trigo, de centeno y de castañas, además del fruto fresco, entre otros ingredientes. «Hasta llegar a conseguir este pan, tuve que modificar varias veces receta, dado la dificultad para que el pan subiera al llevar harina de castañas», dijo y añadió: «Tiene una calidad excelente y un sabor único, dulce y, a la vez, un poco amargo, se caracteriza por saciar mucho, por lo que se puede comer solo, y es ideal para acompañar carnes de caza. Aunque lo habitual y lo tradicional es consumir la castaña en fresco o tostada, este fruto tiene muchas propiedades y puede utilizarse como ingrediente para elaborar un sinfín de productos y platos», expresó.

Abrir mercado

El éxito de su pan ya es un hecho, a la vista de que lleva tres años fabricándolo, pero este panadero insistió en que «el que lo prueba, repite». 'La Pujarreña' vende este pan principalmente en el entorno de Pujerra, pero esporádicamente ha recibido pedidos desde Madrid y Asturias, comunidades autónomas a las que ha viajado un trozo del Valle del Genal.

Los planes de futuro de esta panadería, que también elabora una variedad de este pan con pepitas de chocolate, pasan por dar a conocer este producto, en otros mercados, como una de las señas de identidad del Valle del Genal.

Temas

Pujerra

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos