Campillos consigue volver a la normalidad tras los daños causados por las lluvias

El colegio La Milagrosa se inundó y suspendió las clases durante dos días. :: fernando torres
/
El colegio La Milagrosa se inundó y suspendió las clases durante dos días. :: fernando torres

La gravedad de los destrozos lleva al Ayuntamiento a pedir que el municipio se declare como zona catastrófica

FERNANDO TORRES* EN TWITTER: @FERNANDOTORRESU

La tromba de agua que desbordó dos arroyos de Campillos la madrugada del pasado miércoles todavía se deja ver por el municipio, aunque los vecinos ya han vuelto a la normalidad. Aún se ven restos de barro por algunas zonas, pero las calles que estuvieron cerradas al tráfico han vuelto a abrir durante el fin de semana. Uno de los puntos más afectados por los más de 60 litros por metro cuadrado que anegaron la localidad fue el colegio La Milagrosa, que tuvo que cerrar también al día siguiente. No obstante, el esfuerzo de la comunidad educativa permitió que el pasado viernes el centro abriera de forma parcial, del mismo modo que hará hoy. «Tenemos que terminar de limpiar algunas partes para poder abrir al cien por cien», explicó ayer la presidenta de la fundación que gestiona el colegio, Yaiza Benítez.

Según el balance del Ayuntamiento, los daños más graves se produjeron en la parte más baja de la localidad, como la avenida Profesor Diego Gutiérrez Mudarra, que permaneció cerrada al tráfico hasta el pasado viernes; la barriada Las Flores, la avenida Manuel Recio Campos, barrio La Candelaria y la barriada Pozo de los Bueyes. También se vio afectada la zona de la intersección de la A-357 con la avenida de Peñarrubia y la A-384, que conecta con Antequera, así como el IES Camilo José Cela, que, aunque no registró daños en el interior sufrió inundaciones en las pistas deportivas.

Por todo ello, el pleno municipal, reunido el pasado viernes, aprobó solicitar de manera formal la declaración del municipio cono zona catastrófica al Ministerio del Interior y a la Junta de Andalucía -de momento ninguno de los dos organismos se han pronunciado-. Fuentes municipales indicaron que el pleno entiende que se trata de «una situación de emergencia y un estado de necesidad sobrevenido de forma inevitable e imprevisible y que altera sustancialmente las condiciones de vida de la ciudadanía y produce graves daños que afectan a una pluralidad de personas y bienes», características que exige la ley.

La declaración de zona catastrófica implicaría que los gastos derivados de la vuelta a la normalidad de la localidad en cuestión correrían a cuenta de los Presupuestos Generales del Estado. De momento no se ha hecho un balance económico sobre los daños producidos tanto en centros públicos, privados y en cultivos, ni sobre lo que se ha invertido para solventar la situación.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos