Una asociación juvenil de Alhaurín de la Torre busca superar sus límites solidarios en Senegal

Estado actual del centro de salud que reparará EOEO. :: sur/
Estado actual del centro de salud que reparará EOEO. :: sur

El colectivo EOEO prevé reformar un centro de salud de una comunidad rural y dinamizar a la población infantil durante cincuenta días

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Más de quince años de experiencia han dado sus frutos. La asociación juvenil de Alhaurín de la Torre EOEO se embarca este verano en uno de los proyectos de cooperación internacional más ambiciosos de su historia: la restauración de un centro de salud al que acuden más de 6.000 personas al mes en una de las regiones más rurales de Senegal. Se trata del tercer viaje a este país, por eso han buscado que el impacto de su paso por la zona sea el más elevado que hayan dejado hasta ahora, gracias a los contactos con las diferentes comunidades que han forjado allí, y al creciente apoyo del tejido social de la localidad, cada año más volcada con la actividad de la asociación.

El espíritu de EOEO es el mismo: ayudar a los jóvenes enseñándoles a ayudar a otras personas. Daniel Vega comenzó este proyecto como un complemento académico y a día de hoy cuenta con varios trabajadores y medio centenar de voluntarios, que dan servicio a más de mil personas cada año. El plan de cooperación en Senegal es el resultado de seis meses de trabajo constante en el que el camino es parte del objetivo. «Llevamos recaudando fondos desde San Valentín, trabajando por el proyecto», remarca Vega, que será el coordinador de la expedición.

«Los papeles cambiados»

Miguel Mejías, de 16 años, se quedó con las ganas de viajar el año pasado. Por edad no pudo formar parte de la comitiva de voluntarios, aunque sí participó en las decenas de actividades preparatorias, un proceso clave e igual de satisfactorio para los jóvenes que participan. No obstante, mira a este verano con «ilusión, nervios e intriga». Es la primera vez que sale de España, un hecho que de por sí ya marcaría a cualquiera. Pero, además, su viaje estará marcado por «ver otras culturas y otras realidades», adelanta, basándose en la experiencia de que le han transmitido sus compañeros. «Me han contado que vuelves de esto con los papeles cambiados, viendo las cosas de otra manera después de vivir durante 50 días una cultura diferente».

El joven alhaurino destaca que, además de recaudar fondos, desde que en enero se establece el destino y los objetivos, los voluntarios van participando en actividades formativas que les allanan el terreno hasta Senegal: «Hemos hecho cursos de salud, estamos estudiando francés y nos están preparando para lo que veremos allí». Antes de haber siquiera emprendido el camino, ya tiene los bolsillos cargados de aprendizaje en un claro ejemplo de la filosofía de EOEO: hacer del proceso parte de los objetivos.

Clara Molina ha participado en dos expediciones a Senegal (2015 y 2017). A sus 23 años afronta esta nueva aventura con serenidad y ganas de trabajar: «Nuestra idea es aprovechar cada vez más los contactos que estamos haciendo allí; el año pasado vimos que la sanidad necesitaba apoyo y por eso decidimos actuar en el centro de salud». Clara está confiada y segura de que todo saldrá bien porque cuentan con el apoyo de la sociedad de las comunidades senegalesas en las que actuarán, al igual que han recibido el soporte muchos vecinos de Alhaurín de la Torre y entidades como Arrabal.

El núcleo principal del proyecto está en el centro de salud de Kolda y Kedougou. La intervención pasa por pintar dentro de las salas hospitalarias, quitar las telas de arañas, poner mosquiteras para prevenir que aumenten los casos de paludismo/malaria, adecuar las camas de hospitalización y crear un programa de promoción para la prevención del contagio de la malaria entre la población sanitaria y no sanitaria de la región. Esta actuación va acompañada de otras intervenciones, como la adecuación de varias escuelas, la realización de diversas actividades con la población joven, entre la que se pretende crear grupos de trabajo para todo el año.

Este proyecto, además de dejar huella en Senegal, lo hará en el espíritu de los seis jóvenes alhaurinos que cambiarán las comodidades de su día a día por poder asomarse a una realidad diferente.

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