El milagro de Arias en Ronda

Un camión descargando leche esta pasada semana para abastecer a las instalaciones./Vanessa Melgar
Un camión descargando leche esta pasada semana para abastecer a las instalaciones. / Vanessa Melgar

La fábrica, que estuvo al borde del cierre hace dos años, lo que conllevó 22 despidos, amplía su producción

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

Hace dos años se temió el cierre de la única industria láctea de envergadura con la que cuentan Ronda y su Serranía, la que mantiene Mantequerías Arias en la ciudad del Tajo, ante los malos datos económicos que venía arrastrando la factoría, una situación que se salvó, aunque en el camino se despidieron a 22 trabajadores, con una reorganización que llevó a cabo la firma y que en la actualidad ha permitido mantener la fábrica, prácticamente a la mitad, con un total de 27 empleados.

La compañía, según explicó su director, Andrés Santos, ha logrado asegurar su rentabilidad y en la actualidad afronta la ampliación de su producción con el tratamiento de aproximadamente dos millones de litros de leche de cabra que se destinarán a la fabricación de un nuevo queso fresco a base de esta leche. «En aquel momento, la factoría arrastraba una situación deficitaria; no era un problema puntual de ese año concreto, que el grupo hubiera podido sostener y aguantar, era un problema crónico que comprometía seriamente el futuro de la planta. Conscientes de lo que ésta representaba para el tejido industrial y social de Ronda, se barajaron diferentes posibilidades para garantizar la viabilidad de la fábrica. En su nueva andadura, Ronda se centró en la fabricación de productos industriales destinados fundamentalmente a la exportación. La reorganización de la actividad que se hizo entonces permitió optimizar dos centros productivos de forma simultánea: Ronda y Burgos», explicó Andrés Santos, director de la fábrica de Ronda.

Por otro lado, también se han mantenido en este período los niveles de leche recogida y tratada, procedente de productores del entorno, correspondientes a 2015. «La fábrica ha consolidado su papel dentro del grupo. Es una fábrica más pequeña, pero que ha conseguido ser rentable manteniendo los volúmenes de trabajo y el empleo», dijo Santos, al tiempo que indicó que la leche para fabricar el nuevo Burgo de Arias 100% cabra se enviará de Ronda a Asturias. «Tenemos muchas esperanzas puestas en este nuevo producto, no solo en el mercado español, sino también en algunos internacionales», afirmó.

La crisis que experimentó Arias en Ronda fue un duro golpe para su economía. La plantilla se quedó en 27 trabajadores, 19 fijos y ocho fijos discontinuos, tras 22 despidos. Hubo traslados voluntarios a cuatro fábricas en Burgos y a otra en Albacete, además de recolocaciones en otros puestos y prejubilaciones.

Inicialmente, la compañía barajó despedir al doble de los empleados que finalmente perdieron su trabajo. La fábrica abandonó la elaboración de algunos productos y se centró en gamas industriales dirigidas mayormente a Francia.

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