Archidona pide más presencia de la Guardia Civil tras abrir la prisión

Prisión de Archidona./ÑITO SALAS
Prisión de Archidona. / ÑITO SALAS

Tres efectivos se han trasladado a la Unidad de Vigilancia del centro penitenciario, por lo que el municipio ha pasado de tener 13 a 10 agentes

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

La apertura de la prisión de Archidona ha ido acompañada de numerosos factores positivos. Una instalación de ese calibre conlleva una claras ventajas más que evidentes que han centrado el discurso de las autoridades municipales desde el día en el que se puso la primera piedra del complejo, en el año 2009. Funcionarios, visitas, convenios con empresarios locales para el mantenimiento y el abastecimiento... Sin embargo, la inauguración de la cárcel ha generado una situación que va en contra de las previsiones del Ayuntamiento: tres agentes de la Guardia Civil han pedido el traslado a la Unidad de Vigilancia del centro, dejando la plantilla del cuerpo en la localidad con tan solo diez efectivos para patrullar. Cuándo serán repuestas estas plazas y en qué condiciones, son a día de hoy una incógnita para la alcaldesa de Archidona, Mercedes Montero, que pide al Gobierno una reacción inmediata y que se subsane la situación.

Según explica la regidora a este periódico, el hecho de que tres agentes hayan pedido el traslado no es más que la punta del iceberg: «Desde que yo entré al Ayuntamiento (2015) comenzamos a pedir que abrieran la prisión, pero a la vez exigimos varias cosas, entre ellas que aumentasen la plantilla de la Guardia Civil». Es decir, la intención de Montero era que creciese el número de agentes a raíz de la apertura, ya que el municipio «iba a comenzar a tener una actividad diferente a la que ha tenido siempre sin la prisión». Esto es, un aumento considerable en la población y en el tránsito de personas (principalmente visitas a reclusos).

Según explica la regidora, el número de agentes que trabaja en la casa cuartel del municipio siempre les ha parecido «insuficiente», por eso confiaba en que la apertura de la cárcel les permitiera desahogar a los trabajadores, pero el efecto ha sido el contrario. «Se supone que van a reponer a esos tres agentes que han empezado a trabajar en la prisión, pero de momento no sabemos cuándo», explica. La alcaldesa ya manifestó esta situación en compañía del diputado nacional del PSOE por Málaga Miguel Ángel Heredia, quien recordó la importancia de la seguridad en el entorno rural. Ahora Montero mantiene su posición y, de hecho, ha hecho llegar un escrito al subdelegado del Gobierno en Málaga, Miguel Briones Artacho, transmitiendo su inquietudes con respecto a la seguridad. Esta misiva fue entregada el pasado 16 de mayo y todavía no ha sido respondida, «aunque es pronto», matiza la regidora. Este periódico tampoco ha obtenido respuesta de la Subdelegación de Gobierno, ya que los asuntos relacionados con las Fuerzas de Seguridad del Estado se tramitan desde el Ministerio del Interior.

Coincidiendo con el descenso de agentes disponibles, la alcaldesa asegura que se han producido varios robos en la localidad «de forma consecutiva». Aunque Montero asegura que «no hay motivos para preocuparse», y que los hechos no están relacionados con los movimientos de la casa cuartel, la pasada semana anunció que iba a aumentar la presencia de la Policía Local ante el clima de «alarma e inseguridad» que se había formado en el municipio. De igual manera, la regidora aclaró que el municipio está «muy unido» a la Guardia Civil y que los agentes que allí trabajan están «más que valorados» y hacen una labor intachable: «No es una crítica, es una petición de que aumenten los efectivos para que puedan trabajar mejor».

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