Archidona espera un último informe para volver a consumir el agua de sus pozos

Una archidonesa regresa a su casa tras haber rellenado varias garrafas de los camiones. :: ñito salas
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Una archidonesa regresa a su casa tras haber rellenado varias garrafas de los camiones. :: ñito salas

La Consejería de Sanidad debe catalogar el suministro como 'apto para el consumo humano' tras haber analizado los niveles minerales de manera periódica

FERNANDO TORRES* EN TWITTER: @FERNANDOTORRESU

Los vecinos de Archidona están a un solo paso de volver a la normalidad. Tras cumplirse ayer cuatro semanas desde que se declaró el agua de los pozos del municipio como no apta para el consumo humano, los responsables municipales esperan a que la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía emita el informe final que avale la salubridad del suministro. Cuando este documento llegue al Ayuntamiento, darán el aviso a los archidoneses para que puedan abrir el grifo de nuevo sin incurrir en riesgo para su salud. Hasta ese momento, los camiones cisterna seguirán circulando por la localidad, rellenando los depósitos y las garrafas de aquellos que así lo soliciten.

Según explicó ayer en declaraciones a SUR la alcaldesa del municipio, Mercedes Montero, la Consejería lleva trabajando en el informe desde el pasado lunes. «Aguas de Archidona S.L. está en contacto con ellos para facilitarle toda la información necesaria», apuntó. A pesar de que los últimos informes sitúan el agua del municipio dentro de los parámetros legales, la regidora no quiere aventurarse sobre cuándo y en qué condiciones se eliminarán las restricciones: «Pueden ponerse en contacto conmigo en cualquier momento, hasta entonces seguiremos como hasta ahora».

Los problemas comenzaron cuando, dentro del Programa de Vigilancia Sanitaria de la Junta de Andalucía, se percataron de que los resultados analíticos del agua del municipio presentaban unos valores elevados en exceso para el parámetro de color. Este marcador se emplea para medir la posible presencia de restos orgánicos o metales en el fluido. Según lo establecido por el Ministerio de Sanidad para todas las comunidades autónomas, el máximo de estos materiales es de 30 miligramos por litro, valores que superaban las muestras recogidas en la localidad. Así, el agua de la red pública fue prohibida para el consumo aunque no para el uso doméstico.

La Consejería se puede poner en contacto con la alcaldesa «en cualquier momento»Han pasado 30 días desde que se prohibió consumir el agua de los pozos del municipio

Desde el momento en el que se tomó la medida, se puso en marcha un proceso técnico establecido por los organismos de Sanidad para que únicamente se levante la restricción cuando no haya ningún riesgo real. Este mecanismo establece que el agua de un manantial o pozo que ha dejado de ser apta para el consumo debe ser analizada de manera semanal, y los resultados de dichos estudios deben resultar favorables tres veces consecutivas. Si, por ejemplo, tras haber cumplido los parámetros legales dos veces seguidas, los niveles vuelven a ser perjudiciales, el contador se debe poner a cero y el procedimiento vuelve a empezar.

Cuando el 29 de agosto la alcaldesa publicó el bando municipal en el que se pedía a los vecinos que no consumieran el agua del grifo por su propio bien, vaticinó que la situación podría prolongarse un mes y medio. Desde entonces han pasado 30 días, lo que supone que desde que se hizo el primer análisis, los niveles se han mantenido dentro de los límites que no se consideran nocivos, a diferencia de lo que se ha ido haciendo público por error en las últimas semanas.

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