Un río sin alterar por el hombre y con mucha biodiversidad

El principal argumento que esgrimieron los ecologistas y los ciudadanos en para rechazar el proyecto en 2007 es que Río Grande es de los pocos que quedan en la provincia sin explotar por el ser humano. En su tramo alto, acoge una gran biodiversidad, siendo hogar de numerosas aves y especies acuáticas, además de ser un lugar al que acuden numerosos vecinos en verano.

Precisamente, la calidad de las aguas también fue el argumento del Ministerio de Medio Ambiente y el resto de administraciones para proponer la explotación del caudal, que aseguraría una recarga anual casi garantizada. En su momento la construcción llegó a adjudicarse por un importe de 54 millones de euros.

Fotos

Vídeos