Las altas temperaturas obligan a adelantar la vendimia en la Serranía de Ronda

En la Bodega Cortijo Los Aguilares ya estaban ayer cortando los racimos. / V. M.

Los viticultores prevén pérdidas de al menos el 15% y temen la pasificación de las uvas ante el déficit hídrico de las plantas

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

Buena parte de las bodegas de la Serranía de Ronda se han visto obligadas a adelantar la vendimia por las altas temperaturas que se están registrando este verano y ante la sequía. Según indicó el presidente de la Asociación de bodegueros y viticultores de la Serranía de Ronda, Pedro Morales, al frente también de Bodega Lunares de Ronda, que lamentó la situación, se estima que al menos se perderá un 15% de la producción: «Por lo menos 200.000 o 300.000 kilos de uvas se perderán. La vendimia se ha adelantado alrededor de 15 días», expresó y consideró que se podrán cortar en torno a 1.100.000 millones de kilos, cantidad similar a la de 2016.

Morales relató que los viticultores temen que la uva se pasifique al dejarla en la planta que sufre déficit hídrico: «Las altas temperaturas hacen que la maduración vaya más rápido. Cuando la planta no tiene humedad, recurre al fruto y se deshidrata», comentó.

Morales, no obstante, explicó que la calidad de la uva es buena, ya que no se han detectado enfermedades fúngicas. «Ha sido una añada cálida, los grados estarán en torno a los 14, 14,5. En principio parecía que iba a haber más producción», dijo.

Bodega Cortijo Los Aguilares, en el entorno de la ciudad del Tajo, ya ha comenzado a vendimiar la variedad pinot noir, tal y como explicó ayer su enóloga, Bibi García. «Nosotros no había vendimiado antes del 15 de agosto nunca. El final de julio ha sido muy caluroso, la planta ha aguantado pero hay tanta falta de agua en el suelo que la uva ha acortado mucho el ciclo, esto no es lo ideal», declaró. «Soy optimista y hemos adelantado la cosecha para que no coja mucho grado. La maduración cuanto más lenta es, hay más concentración de sabor, aromas...», afirmó esta experta.

«Espero que no sea una situación puntual, no hay alarma, hay que responder a la situación del clima que no puedes controlar», subrayó desde uno de los viñedos de Los Aguilares que cultiva 35 hectáreas y en cuya vendimia trabajan 22 personas. García prevé pérdidas del 25%.

Fotos

Vídeos