«En cada alfiler pongo un pellizco de respeto y de devoción»

Ángel Ruiz vistiendo a la Virgen de las Angustias de Ronda.  a. o./
Ángel Ruiz vistiendo a la Virgen de las Angustias de Ronda. a. o.

Ángel RuizVestidor de la Hermandad de las Angustias

ALEXIS OJEDA RONDA.

Sus primeros años al lado de la Hermandad de las Angustias de Ronda se remontan a su adolescencia, cuando a penas tenía 16 años; la casualidad quiso que un día ayudara a colocar una pieza en el pecherín de una de las dolorosas y desde ese momento quedó tan enganchado que puso toda su entrega en ataviar a la madre de Dios

Hoy, más de 30 años después, Ángel Ruiz nos cuenta sus vivencias como vestidor de la Virgen del Amparo y de la Virgen de las Angustias. Sentimientos y emociones encontradas en un cara a cara muy íntimo con las imágenes, y del que este rondeño nos hace partícipes

-¿Cómo nace su afición por vestir a imágenes religiosas?

«Tengo un estilo tradicional, alejado de cualquier tipo de espavientos»«Cada vestidor le aporta a la imagen una impronta con su propio carácter»

-Surge por casualidad. En una ocasión fui a la iglesia de Santa Cecilia mientras estaban acabando de poner en los tronos las flores. Yo era un chaval y recuerdo que por aquel entonces era hermano mayor Cayetano Chantal. Me pidió que me subiera al trono a ayudarle porque a alguna de las vírgenes se le había caído algo del pecherín, no recuerdo si una cruz... y a partir de ahí, estando tan cerca de la Virgen, ya nunca más la dejé. Me tocó el corazón y lo digo de verdad. Es algo difícil de explicar.

-¿Recuerda cuál fue la primera vez que desempeñó su labor de manera más oficial?

-Pues sí que lo recuerdo. Debía ser el año 1989. Mi hermano Cándido Ruiz ya era hermano mayor de la cofradía y estando un día por la iglesia de Santa Cecilia, delante de la Virgen del Amparo y la Virgen de las Angustias, me dijo que si yo quería encargarme de vestir a las imágenes. Fue muy emocionante y a partir de ahí fui aprendiendo. Fue una responsabilidad muy grande y que vino así de pronto de una forma muy emotiva.

-¿Cuál es el estilo de Ángel Ruiz y de dónde bebe su inspiración?

-Mi forma de vestir tiene un estilo tradicional. Uso una mantilla española y rodeo la cara de la Virgen con mucha precisión, alejado de cualquier tipo de espavientos. Así es como debe ser una Virgen de Viernes Santo, un estilo sencillo. Ten en cuenta que si la Virgen del Amparo lleva a su hijo muerto en la cruz, la Virgen de las Angustias lo lleva inerte en los brazos. Si te tengo que decir un referente, te hablaría de la Virgen de la Amargura de Sevilla. Una dolorosa muy bella pero ante todo sencilla.

-Explique a los lectores su vínculo con la Hermandad de las Angustias.

-Bueno, como he dicho antes, de jovencito ya merodeaba por allí porque mi hermano era miembro de la cofradía. Desde el día en que te contaba la anécdota en la que me subí al trono a ayudar me hice hermano, yo creo que tendría 16 años. Tiempo después mi hermano Cándido llegó a ser hermano mayor y yo mismo lo he sido desde 2001, durante ocho años. Además, he ostentando otros cargos en distintas juntas como fiscal o prioste.

-También ha vestido a otras imágenes de la Semana Santa de Ronda, ¿qué tal la experiencia?

-Además de mi Virgen del Amparo y la Virgen de las Angustias llevo ya cinco años vistiendo a la Virgen del Buen Amor de la Hermandad del Ecce Homo. Con ella sí que cambio un poco el estilo porque pienso que una dolorosa de Jueves Santo que va bajo palio debe lucir algo más alegre, pese a ser una cofradía de penitencia. Tiene que llevar otra gracia en la cara. Es también una responsabilidad grande al tratarse de una hermandad muy popular en Ronda.

-¿Por dónde empieza a trabajar un vestidor?

-Se empieza por el trabajo de las camareras o incluso camareros. En definitiva, hombres y mujeres que te auxilian en tu trabajo. El proceso siempre es igual. Ellos son los que visten a la Virgen en su interior. Le ponen las enaguas, la saya y después yo con la ayuda de tres o cuatro personas ya comienzo a dar forma al rostrillo marcando la facciones de la imagen.

-¿Reza mientras viste a las dolorosas?

-Por supuesto. Es un momento muy especial. En cada alfiler pongo un pellizco de respeto y de devoción. Suelo rezarle al principio, durante el trabajo que estás haciendo, y cómo no, no hay una vez que finalice sin que haya un beso en la mano para ellas.

-¿Qué es para usted un buen vestidor?

-Es una persona que ante todo tenga mucha sensibilidad. Que sepa bien a quién tiene delante. Que lo haga con mucha responsabilidad, pero sobre todo con mucha devoción hacia la imagen que viste. Yo creo que ese es el caso de la mayoría de los que nos dedicamos a ello. Sobre todo mucho respeto, ya que esas imágenes van a estar expuestas, bien en su camarín, en los cultos o en una salida procesional, ante muchísimas personas que van a pasar delante de ellas.

-¿Cómo valora el estilo y forma de vestir de las vírgenes rondeñas?

-Muy bien. Yo creo que cada una tiene su propia esencia y hay mucha variedad. Hay vestidores ya de años y otros nuevos que le aportan a la imagen una impronta con su propio carácter. Estám Manolo Friaza, Miguel Ángel Ríos, que son vestidores de los de toda la vida. Y ya los nuevos, que vienen innovando con otros estilos en los que a veces tengo mis dudillas. Yo creo que en la Semana Santa ya está todo inventado y a veces lo nuevo se desvirtúa y llama en exceso la atención, resultando algo extraño.

-¿Existen modas en las vestimentas de las imágenes?

-Sí, se dan corrientes que tienen mayor o menor aceptación. Hay profesionales como Grande de León que es una eminencia en todo lo que hace, y en él todo queda bien. Es una auténtica maravilla. Ya en cuanto a las modas quizás podemos hacer referencia al uso de colores un tanto extraños, las posiciones de las manos... en fin, cada uno tiene su propio estilo.

-El político rondeño Antonio de los Ríos Rosa fue condecorado con la Real Orden del Toisón de Oro, regalando a Nuestra Señora de las Angustias de Ronda una réplica, ¿a qué se debe que lleve algunos años sin lucirlo?

-Lo ha llevado, pero quizás no entero. Es cierto que completo no lo luce desde 2013, según he estado comprobando por fotografías. Pero, por ejemplo, en 2015 llevaba solo lo que es la insignia compuesta por el eslabón con el vellocino. De todas formas, la Virgen de las Angustias tiene pocas joyas aunque de enorme valor simbólico. En 2016 le pusimos la insignia de la presidenta de las damas goyescas, ya que lo había sido la hermana de la hermandad y vocal de cultos, María José Villalobos. En esa ocasión no creí que pegara mucho con el Toisón. Otros años ha llevado la insignia del Colegio de Abogados de Málaga o la que le regaló en 1999 el humorista Ángel Garó. Pero el próximo Viernes Santo te anuncio que por ti la Virgen volverá a lucir el Toisón completo.

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