El abuelo de la pequeña Lucía: «¿Por qué salió el tren?»

La familia de la niña habla públicamente y reitera sus dudas con respecto a la versión oficial: «Alguien se la llevó»

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

La abogada encargada de representar a la familia de Lucía Vivar, Ana Belén Ordóñez, ha comparecido esta mañana frente a los medios junto al abuelo de la pequeña. La letrada ha reiterado la posición que los padres de Lucía mantienen desde que encontraron su cuerpo sin vida: “La niña no pudo hacer ese recorrido sola”. Para argumentar esta afirmación, Ordóñez, que ha pedido “el máximo respeto para la familia”, recordó que “al menos cuatro personas de las que iniciaron la búsqueda se deberían haber cruzado con ella”. Por su parte, el abuelo, visiblemente afectado, ha subrayado lo inverosímil que parece la hipótesis del accidente a los ojos de aquellos que conocían a la pequeña: “Lucía era muy espabilada pero a la vez muy asustona”. Ha asegurado que, cuando todavía estaban buscando a su nieta, les prometieron que no saldrían los ferrocarriles: “¿Por qué salió el tren? Que alguien me lo explique”.

Por su parte, la letrada del despacho Ley 57 ha explicado que hay un total de cinco abogados trabajando en el caso con dedicación plena. “Confiamos en la investigación, entendemos que son ellos los que tienen las herramientas para alcanzar la verdad, pero la familia tiene derecho a participar de manera activa en el procedimiento”. Tras dejar claro que no cejará en su empeño para conocer todos los detalles del caso, ha anunciado que solicitará una reconstrucción formal del suceso, para la cual “lo ideal sería contar con una niña de las mismas características, aunque entendemos que es muy complejo”.

Invitó “a quien quiera” a hacer el recorrido por las vías del tren para comprobar la dificultad del terreno. La abogada se ha referido a la reconstrucción particular de los hechos que efectuó el equipo legal de la familia junto a una serie de especialistas en criminología. Las conclusiones de dicho estudio no hacen más que dar solidez a las dudas que han presentado desde el principio con respecto a la hipótesis de que la niña se fuera sola, caminara hasta cansarse y se acurrucara en las vías del tren donde fuera golpeada mortalmente por un vagón. También se ha referido a las grabaciones de las cámaras de seguridad que muestran a Lucía alejándose por sí misma de la estación: “Hay que recordar que esas imágenes fueron captadas a escasos metros de donde estaba su familia, de ahí en adelante no sabemos más”. Además, ha subrayado que puede apreciarse al padre de la menor caminando en la misma dirección a los pocos minutos, por lo que debería haberla alcanzado a los pocos metros, según las investigaciones particulares que ha encargado la defensa.

Ordóñez también ha cuestionado la rapidez con la que las fuerzas de seguridad comenzaron a catalogar el caso como un hecho fortuito: “Habían pasado 40 minutos desde que encontraron el cuerpo sin vida y ya hablaban de un accidente”. Con respecto a la labor de los investigadores, la letrada ha mostrado en varias ocasiones su confianza al trabajo que están haciendo y que realizarán, aunque ha admitido que “faltan por presentar muchos informes, como el biológico o el definitivo de la autopsia”.

Por último, preguntada por la posibilidad de que una tercera persona interviniera en la desaparición o en la muerte de la menor, la abogada ha reiterado que “desde el principio” han cuestionado que recorriera esa distancia por su propio pie, dejando entender que desde la representación legal de la familia consideran esa opción: “Hay cuatro kilómetros y doscientos metros que son pura incógnita”. Por su parte, el abuelo de la menor ha sido más directo a la hora de cuestionar la hipótesis del accidente: “Alguien se la llevó, sino que venga el cargo más alto de la Guardia Civil e intente convencerme, porque yo a mis 63 años no me creo nada”. También cuestionó otras de las decisiones que se tomaron sobre el terreno durante la búsqueda: “Los perros que vinieron de Sevilla, ¿por qué no caminaron vía arriba? Se quedaron dando vueltas en la estación”.

El familiar de Lucía ha concluido diciendo que tiene “muchas preguntas en la cabeza”, y “muchas cosas que decir”, algo que hará “cuando todo acabe”. “Tenemos la certeza de que nunca más veremos a nuestra niña, pero ojalá que ninguna familia pase por lo que estamos pasando nosotros, tenemos un gran remordimiento por dentro porque todo son incógnitas y no sabemos nada”.

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