Ramón Armada es el coronel del Tercio rondeño desde el pasado 16 de diciembre.
Ramón Armada es el coronel del Tercio rondeño desde el pasado 16 de diciembre. / V. MELGAR

«El reto es conseguir mantener la operatividad del Ejército, rejuvenecer las unidades»

  • El militar madrileño regresa al Tercio, que fue su primer destino como teniente, y toma el mando tras el relevo de Julio Salom

  • Ramón Armada. Coronel del Tercio Alejandro Farnesio 4.º de la Legión en Ronda

Cuando tenía 15 años y estudiaba 3.º de BUP en el Instituto General Alamán, ubicado en el Patronato Militar Virgen de la Paz, en el que residía, Ramón Armada Vázquez (1965, Madrid), ya pensaba en ser militar, pero nunca imaginó que acabaría, 52 años después, volviendo a Ronda como máximo mandatario de la Legión en la ciudad del Tajo. Desde el pasado 16 de diciembre, cuando recogió el testigo de Julio Salom, Armada es el coronel del Tercio Alejandro Farnesio 4.º de la Legión, una familia, como él mismo la define, con «muy buena madera», integrada en la actualidad por más de 800 mujeres y hombres. Explica que uno de los retos de la Legión, y del Ejército en general, es conseguir mantener la operatividad y rejuvenecer las unidades. Le tocará vivir, en mayo, uno de los momentos más especiales: los 20 años de los 101 Kilómetros.

¿Cómo está siendo la toma de mando?

Muy fácil, puesto que el personal del Tercio tiene una gran preparación, es muy válido. Es de una calidad humana increíble y eso facilita la toma de mando. También fácil porque el Coronel Julio Salom me ha hecho muy buen relevo, como todos los buenos militares suelen hacer. Es fundamental porque toda la transferencia de conocimiento por el bien de la unidad siempre repercute en el beneficio de la institución. Y al mismo tiempo, también está siendo muy intenso, puesto que el ritmo de la Legión es así. Empezamos un nuevo año con todas las programaciones, programas de adiestramiento, la instrucción...

¿Cuál es su trayectoria hasta llegar a Ronda?

Este es mi noveno destino en siete plazas diferentes. Mi trayectoria militar se puede resumir como intensa y variada. He compaginado puestos del ejercicio del mando con los destinos en estados mayores, tanto nacionales como multinacionales, tanto específicos de Ejército de Tierra, como conjuntos con la Armada y el Ejército del Aire. Estoy muy orgulloso, puesto que considero que al final he podido completar con distintas facetas la vida militar.

¿Qué ha sido lo más apasionante?

El ejercicio del mando y dentro de éste, lo que más me ha llenado ha sido la suerte que he tenido de poder mandar unidades de la Legión. Estuvo de teniente ya en este tercio, de capitán en el 2.º, en Ceuta, y ahora tengo la suerte de estar otra vez en el 4.º. Es la primera vez que repito destino, que sea aquí, en Ronda, es un orgullo. También estuve mandando una compañía de regimiento, Garellano, que está en Bilbao, y en el Centro de Formación del Acuartelamiento de Camposoto, en San Fernando, además de teniente coronel en el Batallón Albuera, en Tenerife. Con respecto a los estados mayores, estuve en el Estado Mayor del Eurocuerpo en Estrasburgo; en el Cuartel General de la Fuerza de Acción Rápida (FAR), en Madrid, llevando operaciones y planes; comandante y teniente coronel en el Estado Mayor de la Defensa del Mando de Operaciones, donde se llevan todos los planes operativos y ahí tuve la suerte de llevar el planeamiento de Afganistán. Es una satisfacción ver el resultado de los trabajos realizados; mi último destino ha sido en Madrid, como teniente coronel, como analista en la División de Planes del Estado Mayor del Ejército de Tierra.

¿Y en el exterior, en misiones?

He estado en varias misiones, siempre en sitios con despliegues nuestros, en los que he compaginado las misiones fundamentalmente de apoyo al mando, con las misiones de mando. Estuve con la AGT CANARIAS con la Legión en Bosnia Herzegovina (UNPROFOR), en agosto de 1993; en el CG SFOR en Sarajevo, con la OTAN, como capitán de Batalla en el Centro de Operaciones Conjuntas, entre octubre de 1998 y abril de 1999; como jefe de Planes de la Sección de Inteligencia del Mando Regional Oeste, en Herat, en Afganistán (ISAF), entre noviembre de 2006 y marzo de 2007; y en ASPFOR XXXIII, con personal de su batallón, como jefe del Equipo de Asesores Militares (MAT) de la 3.ª Brigada Afgana en Qala-i-Naw, entre mayo y octubre de 2013. Quizás esta ha sido la misión más completa en la que mandando mi equipo de asesores, hice entrega del cuartel español a la brigada afgana desplegada en la provincia de Badgis, viendo el resultado, por tanto, de todo el esfuerzo español realizado en este país. También fui oficial de enlace nacional (LNO) en el CG del Mando Central americano (CCC USCENTCOM), en Tampa, en Florida, entre septiembre de 2008 y enero de 2009. Desde allí se llevaba el control de las operaciones americanas en el exterior, especialmente en Irak y Afganistán.

Y a Ronda quería venir...

Sí. Ha sido la ilusión del oficial que vuelve a la unidad que le enseñó a ser oficial, porque aquí aprendí todas las cosas de teniente. La academia general militar te enseña muchas cosas teóricas, otras prácticas, pero donde a uno se le marca el carácter del mando es en la primera unidad de destino y, en mi caso, fue el Tercio rondeño.

Estudió en Ronda...

Sí, antes de teniente estuve en el Patronato Militar, con 15 años, en el año 1981, coincidiendo con la llegada de la Legión a Ronda. La relación que tiene hoy la ciudad con la Legión no es la de antes, aunque tampoco se puede decir que fuese mala, porque había mucha gente que apoyaba la Legión entonces y se ha conseguido recuperar a aquélla que simplemente tenía miedo o desconocimiento. En la actualidad, es una alegría venir a Ronda y comprobar cómo se estima a la Legión... Quién me iba a decir a mí con 15 años, primero, que iba a ser militar, puesto que en eso momento quería serlo pero estudiaba 3.º de BUP. Después, que siendo militar, mi primer destino iba a ser Ronda. Lo pedí y tuve la suerte; y, tercero, que siendo teniente, que algún día volvería a Ronda como el primer servidor del Tercio que es el coronel.

Me imagino que ha vivido muchos reencuentros...

Sí. Es increíble llegar a Ronda y ver a los cabos, legionarios o suboficiales... es una maravilla. Por la calle también me he encontrado con gente que conocí estando en Ronda.

¿Cómo ha encontrado el Tercio después del mandato del coronel Julio Salom?

El Tercio está muy bien. Es una unidad con muy buena madera. La calidad humana de los legionarios está trabajada moralmente, pulida por la formación moral, por el Credo, y los coroneles que venimos a Ronda tenemos la misión de seguir impulsando y de mantener el ritmo creciente del 4.º Tercio, como lo ha hecho Julio Salom, con mucho acierto, y como espero seguir haciéndolo yo en adelante.

Objetivos marcados

¿Qué objetivos se ha marcado como coronel del Tercio?

Me marco dos objetivos: uno, reiniciar el nuevo ciclo de preparación tras las misiones realizadas para estar en condiciones de poder cumplir cualquier misión de combate que a partir de ahora nos puedan ordenar, es la misión del jefe de cualquier unidad operativa; y el segundo objetivo es cuidar y mantener la familia legionaria, especialmente, a nivel moral, del Credo legionario, dentro del personal que está a mis órdenes. La Legión es un sitio de servicio y es una familia, por tanto, hay que velar por ella y contribuir a que tanto moralmente como técnica y físicamente, esté lo más cohesionada y preparada posible.

¿Hay alguna misión en marcha?

La Legión estuvo recientemente en Irak y en Líbano, en este último caso, con el mayor contingente, también en Senegal. Ahora mismo aún no se han asignado las fuerzas que van a participar el próximo año en las misiones, pero nuestra misión, como he dicho, es estar preparados para salir cuando nos lo ordenen. Actualmente, tenemos un comandante en la misión de Naciones Unidas en Colombia.

¿Qué papel tiene la Legión dentro del conjunto de la fuerzas militares españolas?

La Legión tiene un doble cometido. Por un lado, tener unas fuerzas preparadas para participar en planes operativos en caso de necesidad, dentro de la misión fundamental de las Fuerzas Armadas que es la defensa militar de España y, por otro lado, su contribución a la política exterior como instrumento del Estado en aquellas misiones que se determinen.

¿Cómo ha cambiado la Legión?

La que nos encontramos hoy es más profesional y más madura. Tenemos también mejores instalaciones. Es más madura puesto que muchos de los cabos y suboficiales siguen aquí. Ellos, aunque sigan cumpliendo años, son garantía de que lo esencial no se pierde, el espíritu del Credo, su ilusión, su mirada, la disponibilidad, que es igual que antes... El reto que puede decirse que tienen las Fuerzas Armadas, y la Legión, es conseguir mantener la operatividad del Ejército, rejuvenecer las unidades, y para ello, tenemos que conseguir que el personal con mayor edad pueda tener cuando termine su compromiso, acceso al mercado laboral, y al mismo tiempo, pueda llegar gente joven para mantener, como digo, la operatividad.

¿Se están incorporando jóvenes a la Legión?

Sí, sí, pero sí es verdad que el modelo profesional ha hecho que, cuando se han cubierto las plazas, ante el atractivo que ofrecen las Fuerzas Armadas, la gente prefiera quedarse sirviendo en el Ejército a buscar otras ofertas en la calle. Está llegando gente muy joven y muy preparada, la oferta que se hace pública se llena con gente con niveles educativos muy altos, hay una gran competencia para poder ingresar. Lo que queremos, insisto, buscando el beneficio de la familia legionaria, es que los más mayores, antes de que terminen su compromiso, puedan tener unas titulaciones y unas oportunidades en el mercado laboral, que no solo les valga la experiencia que han adquirido.

¿Cómo definiría al legionario de hoy en día?

Tanto la dama como al caballero legionarios de hoy son para mí soldados muy profesionales, con muchísima vocación y, al mismo tiempo, con un amor al estilo de la unidad, a ese Credo que le otorga una forma de ser diferente. Son gente llena de valores, con capacidad de sacrificio, de sufrimiento, con compañerismo, con disponibilidad, con amor por España... tienen miles de virtudes. La Legión permite la entrada y salida de este personal, es bueno el sistema que tenemos, pero aquí cuando se producen vacantes, hay muchos peticionarios.

¿Cuántos legionarios integran actualmente el Tercio?

Por encima de los 800.

El evento estrella que organiza la Legión es la mítica carrera de los 101 Kilómetros en 24 horas. Supongo que la unidad ya está inmersa en los preparativos de la próxima edición. Le va a tocar vivir una fecha muy especial, los 20 años de la prueba...

Este año queremos que sea especial. Estamos trabajando un libro conmemorativo con motivo de la 20.ª edición, para el que pedimos la participación del personal que quiere contribuir a contar 101 historias, a periodistas, empresarios... simplemente es meterse en la web y hay un escritor que nos está ayudando. La presentación del libro y de la prueba la queremos hacer el próximo 4 de mayo en la Real Maestranza. Y el objetivo será compartir los valores de la Legión con la sociedad. Los 101 son una demostración de que en la sociedad existen muchos valores y de que en la Legión también existen... correr juntos, el unión, el compañerismo, no dejar a nadie abandonado, ayudarse... También hay preparada una sorpresa puesto que hay mucha gente que se queda fuera. Me da pena y creo que lo mejor es prepararles un regalo, para los que no puedan participar y para los que sí... pero un poco la mente está en los que se quedan fuera.

¿Cuántas plazas hay?

Yo no quiero pasar de las 7.500, es la seguridad de la prueba.

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