Diario Sur

Todos a la nieve: «Hay que aprovechar un día así»

La familia Ruiz acudió al completo desde Guaro.
La familia Ruiz acudió al completo desde Guaro. / Iván Gelibter
  • Jornada lúdica sin incidentes en Yunquera, con muchas familias en busca de rampas donde deslizarse y escenarios para ‘selfies’

«Es la estampa perfecta para grabar un vídeo musical»

Pese a tratarse de una pequeña localidad de la sierra, Yunquera era ayer como un parque temático que incluía atracciones como los trineos y larguísimas explanadas para hacer uno o varios muñecos de nieve. Dentro de esta marabunta de visitantes, hubo dos de ellos que se lo pasaron especialmente bien, además de aprovechar este manto blanco para darle un uso artístico. Javi y Luismi, integrantes de la banda malagueña TarifaPlana, no dudaron en coger el coche y, acompañados del conocido locutor de radio José Antonio Domínguez, se propusieron grabar un vídeo musical entre la nieve que cubría el municipio.

El objetivo era poder compartir en redes sociales su nueva canción, por lo que guitarra en mano se dirigieron al camino de Río Grande, en la parte baja del municipio. Domínguez, reconvertido de locutor a cámara, fue el autor de un desenfadado vídeo en el que, además de dar a conocer su nuevo tema, mostraron al público de fuera de Málaga que la provincia no es solamente sol y playa.

«Es la estampa perfecta para grabar un vídeo musical», comentaban. No en vano, y aunque el citado camino parecía más una postal de los Alpes que la Sierra de las Nieves, Javi y Luismi estuvieron dando vueltas por las zonas en las que había caído más cantidad de nieve. «Queremos que sea vea cuanta más nieve mejor», añadían.

Javi y Luismi, de Tarifa Plana

Javi y Luismi, de Tarifa Plana

Tras cantar el estribillo de esta canción, que a día de hoy ya debería estar en redes sociales, los miembros de Tarifa Plana animaban a sus seguidores a salir a la calle aunque hiciera mal tiempo, haciendo así un juego de palabras con la temática de su último trabajo. Los fans de este conjunto netamente malagueño ya saben desde otras fronteras que en esta provincia también se puede registrar un ventisca como en el norte de Europa, aunque ésta tenga lugar una vez cada 65 años.

«Hay que aprovechar un día así»

Cuando parecía que el tiempo estaba más desapacible del todo –en torno a las 10.30 de la mañana–, y la mientras la Torre Vigía de Yunquera sufría las embestidas de la fuerte ventisca registrada a esa hora, cuatro personas aparecieron en la plataforma situada frente al centro del pueblo.

Se trataba de un matrimonio y sus dos hijas pequeñas, que habían subido desde su casa, situada en el municipio vecino de Guaro (a escasos 25 kilómetros) para aprovechar una jornada en la que el manto blanco que cubrió el municipio de la Sierra de las Nieves fue el protagonista de la comarca. «Hay que aprovechar un día así», comentaban, mientras las pequeñas intentaban hacer todo lo posible para conseguir la bola de nieve más grande de todas.

Pese a la ventisca de ese momento, los Ruiz recalcaron que habían llegado al pueblo con la mayor de las precauciones, y que la intención era pasar el día entero allí. «Eso sí», insistieron, «volveremos antes de que caiga el sol, que es cuando se congela carretera y es más peligroso».

Como esta familia, fueron decenas e incluso centenares las personas de fuera del pueblo que estuvieron durante el día. Especialmente relevante era el caso de los vecinos de Málaga capital, que pese al frío tuvieron que ver la nieve a varios kilómetros de distancia. «Si al final tenemos que coger el coche, es mejor ir al sitio donde haya más nieve de todos. Pensamos en Ronda pero leímos que estaba colapsado», contaba Elena, que había ido con su pareja.

«Es divertido aunque no vayamos con el mejor equipamiento»

Ana y Adrián tenían claro que se lo querían pasar bien con la nieve, pero no se prepararon del todo. Aun así, la subida de Alozaina –ambos son de allí– mereció la pena, ya que subidos en palas pasaron una gran parte de la mañana tirándose por la rampa que da acceso a la Torre Vigía de Yunquera.

«Es divertido, aunque igual no vamos con el mejor equipamiento para esta práctica», comentaba Adrián, mientras mostraba como la gran cantidad de nieva, sumado a la velocidad con la que bajaban –que les hacía caerse de la pala–, había provocado que se mojaran la ropa totalmente. Un hecho que, sumado al intenso frío que hacía en esos momentos, justo después de la gran ventisca, fuera una sensación poco agradable.

Junto a ellos estaba José Santaolalla, primo de María y portavoz ‘popular’ en el Ayuntamiento de Alozaina. Sin embargo, Santaolalla acarreaba una lesión en el tobillo y no pudo tirarse en el trineo. «Nunca en mi vida he visto caer tanta nieve; incluso en Alozaina ha nevado y ha cuajado un poco, especialmente en mi casa, pues vivo en el campo», relataba.

Aunque ellos tres llegaron los primeros a esta rampa, a medida que el tiempo mejoraba y avanzaba el día, fueron acudiendo hasta ese lugar decenas de personas con el mismo objetivo. Tanto con palas como con con enormes bolsas de plástico, esta cuesta de la Torre Vigía se convirtió en epicentro de los visitantes que aprovechaban esta caída así como las espectaculares vistas del municipio de la Sierra de las Nieves para hacerse fotos y pasar un ameno día con la familia, los amigos, y todos aquellos que quisieran disfrutar de una jornada en la nieve.