Diario Sur

La opción de paralizar la moción de censura en Alhaurín el Grande pierde fuerza

Los grupos municipales se han mantenido en Alhaurín el Grande en otras legislaturas
Los grupos municipales se han mantenido en Alhaurín el Grande en otras legislaturas / Iván Gelibter
  • Aunque los ‘populares’ expulsen a su edil antes del pleno, los precedentes locales darían la razón a la oposición y se mantendría el grupo municipal del PP

Por si la moción de censura en sí misma no fuera ya un nuevo giro imposible en la agitada vida política alhaurina, ésta lleva en la picota desde que SURadelantara su presentación hace justo una semana. Entonces, desde el equipo de Gobierno, pero especialmente desde la dirección provincial del Partido Popular, alertaron que pese a tener la mayoría de los votos, la potencial expulsión de la edil ‘popular’, Mari Francis Fernández, por no acatar sus órdenes, podría conllevarla a ser considerada tránsfuga, lo que daría al traste con la moción de censura.

Pese a ello, los argumentos del PP parecen haber ido perdiendo fuelle a medida que pasaban los días, dadas las dudas surgidas en torno a un proceso que podría acabar en los tribunales. Con el expediente de expulsión de Fernández ya en marcha, la intención del Partido Popular de Málaga es que la edil pase al grupo de no adscritos antes de la celebración de la moción, el próximo día 25 de enero, una condición indispensable para que fuera considerada tránsfuga. Tal como explicó el vicesecretario provincial de la formación y presidente de la gestora local, Manuel Marmolejo, el expediente ya se encuentra en la Comisión de Garantías, y esperan que éste se resuelva con la mayor celeridad posible. Aún así, la edil tendría la posibilidad de presentar alegaciones a esa decisión, aunque las fuentes consultadas no se atreven a establecer un marco temporal concreto para su resolución en firme.

Poco favorable

Dando por hecho que Mari Francis Fernández estuviera fuera del PP antes del día 25, eso tampoco significaría que la moción pueda pararse, ya que los precedentes en el propio Ayuntamiento de Alhaurín el Grande no les favorecen en absoluto. En la pasada legislatura, tanto los concejales del PSOE como los del PP abandonaron o fueron expulsados de sus propios partidos, pero sin embargo mantuvieron las denominaciones de ‘grupo municipal socialista’ y ‘grupo municipal popular’ respectivamente. En declaraciones a SUR del día 25 de noviembre del año 2014, el entonces alcalde de la localidad, Juan Martín Serón, se refería a este mantenimiento de las siglas por parte de ambos grupos municipales: «Los grupos políticos dentro del Consistorio negociarán en los próximos días para consensuar una solución a este problema, pero la intención es que las cosas se queden como están», aclarando que la denominación de grupo municipal popular (o grupo municipal socialista) es simplemente «una cuestión de nombres porque no se puede cambiar a mitad de legislatura», y que ello no tiene «nada que ver» con el estado actual en lo respectivo a la militancia. De esta manera, sería el propio equipo de Gobierno del que la actual alcaldesa, Antonia Ledesma, era su ‘numero 2’, el que consideró que la expulsión de un partido no era motivo para pasar al grupo de no adscritos.

Por si esto no tuviera de por sí ciertos elementos esclarecedores –al menos en cuanto a la opinión de los ediles de Por Alhaurín–, SUR tuvo ayer acceso a una carta firmada por la propia Ledesma en la que confirma este hecho. La misiva, dirigida al PSOE de Málaga, es una respuesta a la petición socialista de que sus ediles expulsados dejen de usar la denominación de grupo municipal socialista. La aún regidora asegura, de forma textual –y basada en informes de la Secretaría General del Ayuntamiento de los días 5 y 28 de agosto de 2013–, que la «pretensión formulada no llega a hacerse efectiva», y que la situación jurídica de los concejales que concurrieron a las elecciones por las siglas del PSOE «actúan en esta corporación constituidos en el grupo político municipal socialista». Por último, Ledesma se refiere a la situación en concreto del edil Antonio Bermúdez, expulsado del PSOE:«no consta en esta Corporación comunicación del grupo político municipal socialista acerca de la no integración, expulsión o abandono de este concejal del grupo municipal de procedencia».

De esta manera, se estaría dando por hecho, siempre basándose en informes de la secretaria municipal, que el paso de un edil al grupo de no adscritos depende el propio afectado, o en su defecto de la decisión del grupo, y en ningún caso del partido al que haya pertenecido. En el caso de esta moción, y teniendo en cuenta que el PP cuenta con una sola edil, debería ser únicamente la propia Mari Francis Fernández la que tomara esa decisión. Fuentes del PSOE añadieron ayer, además, de que en caso de que obligara a Fernández a pasar al grupo de no adscritos, se estaría «prevaricando». «O hace tres años, o ahora», sentencian. De momento, le toca al PP decidir sobre la posible expulsión de su concejala, y a partir de ahí ver qué acciones toman los partidos, aunque los precedentes parece que favorecen a la oposición.