Una moción de censura sobre la que nadie quiere hablar

Una moción de censura sobre la que nadie quiere hablar
  • Los partidos políticos de la oposición se niegan a hacer declaraciones sobre la propuesta mientras cunde el desconcierto por la posible expulsión de la edil del PP

Pretendían un plan perfecto basado en el silencio y la discreción. Sin decírselo a nadie, casi con nocturnidad, la oposición de Alhaurín el Grande, formada por el PSOE, el PP, Alternativa Socialista Alhaurina (ASALH) e IzquierdaUnida, tenían la idea de acudir el próximo 9 de enero al registro municipal del Consistorio a formalizar una moción de censura, cuyo resultado sería el nombramiento como alcaldesa de Teresa Sánchez, portavoz de IU en el Ayuntamiento y diputada provincial por la comarca del Guadalhorce.

Sin embargo, por mucho que Alhaurín sea un municipio de tamaño medio (casi 25.000 habitantes), las noticias vuelan entre sus calles, y a última hora del jueves la noticia era ‘vox populi’. La cabalgata de reyes se convirtió en un hervidero de noticias que iban de un lado a otro, mientras nadie confirmaba o desmentía de manera oficial que existía esta posibilidad. Por medio de varias fuentes de diferentes partidos, SUR pudo confirmar que este pacto era algo más que un rumor, ya que las cuatro formaciones ya habrían firmado un documento ante notario con los pormenores del acuerdo; un extremo realizado para evitar que algunos de actores se eche para atrás, pero también un arma de doble filo que impide ahora negar la evidencia.

Además de la propia alcaldesa, Antonia Ledesma, que acusó a la oposición de fijarse en intereses personales y no en los del pueblo, el único portavoz que atendió a las llamadas de este periódico fue Antonio Bermúdez, de ASALH, que señaló que ni negaba, ni desmentía, in información que este periódico iba a publicar.

Mientras tanto, y según fuentes internas de los partidos afectados, cunde el desconcierto entre los promotores de la moción de censura, ya que el Partido Popular de Málaga, así como el presidente de la gestora del PP local, Manuel Marmolejo, ya avisaron de que expulsarán a la edil ‘popular’, Mari Francis Fernández, si vota a favor de expulsar a Ledesma de la Alcaldía. El problema que tendría el bloque opositor es que, si esto ocurre de esta manera, Fernández pasaría a ser tránsfuga, por lo que su voto no tendría validez y la moción no saldría adelante.

Mientras que el silencio de Izquierda Unida está relativamente justificado –Teresa Sánchez se encuentra de viaje fuera de España– sí sorprende el del PSOE. Fuentes del resto de partidos afectados por esta moción señalaron a SUR que esta propuesta no se había podido plantear antes por las dudas de los socialistas, que dilataron durante un mes la toma de decisión, y que incluso realizaron diversos informes para tener una idea más ajustada de cómo sería este gobierno. No en vano, el PSOE es la segunda fuerza política de la localidad, por lo que la cesión del bastón de mando a otro partido con menos votos ha sido uno de los aspectos que más dudas ha creado en la formación.

Por otro lado, la decisión final de apoyar la propuesta no ha sido por consenso, sino que ha habido cargos del partido a nivel local que no consideraban que ésta fuera la manera de actuar más afortunada o correcta. SUR intentó ayer de nuevo y sin éxito contrastar con el portavoz local todas estas cuestiones, pero tal como ocurriera el jueves, Luis Miguel Molina no atendió las llamadas. Sigue el mutismo total mientras se acerca el día 9 de enero.

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