Diario Sur

La compañía Udolitheatro elige Ronda para su ópera prima en el mundo de las artes escénicas

El equipo de la obra al completo durante uno de sus ensayos. sur
Marcela Brignone y Lola Aguayo. :: sur
El equipo de la obra al completo durante uno de sus ensayos. sur Marcela Brignone y Lola Aguayo. :: sur
  • El grupo, fundado por la rondeña Lola Aguayo y Marcela Brignone, debuta en el Vicente Espinel con una ambiciosa adaptación de un clásico del siglo XIX

Una reflexión sobre las clases sociales, el amor, las pasiones y los convencionalismos, con una ambiciosa y cuidada puesta en escena y música en directo. Es el gran montaje en el que llevan trabajando desde hace meses la rondeña Lola Aguayo y su socia, Marcela Brignone, para su debut en el complicado mundo de las artes escénicas al frente de Udolitheatro, la compañía que han fundado con el reto de comerse los escenarios andaluces.

'La señorita Julia. El camino de retorno' es el título de la obra que estrenan en Ronda (en sendas funciones en el Teatro Vicente Espinel este pasado viernes y este sábado 26 desde las ocho de la tarde), una original adaptación del clásico escrito en el siglo XIX por el dramaturgo sueco August Strindberg. Ambientada en esa época, cuenta la historia de una bella aristócrata quien, durante una cálida noche de San Juan, se ve envuelta en un cúmulo de pasiones y deseo que la llevan a transgredir las convenciones propias de su estatus social. «Hemos querido cambiar un poco el enfoque, dándole más importancia todavía a la señorita Julia para que se entienda bien por qué hace lo que hace», comenta Lola Aguayo.

Esta joven de 24 años, que terminó el curso pasado sus estudios de arte dramático en Málaga, en la especialidad de interpretación textual, es, junto con Marcela Brignone, la artífice de esta nueva compañía teatral, que nace con ideas nuevas y mucha ilusión. «Mi intención es vivir del teatro. No ser famosa ni hacerme multimillonaria, pero sí poder comer de esto», apunta Lola.

Para su ópera prima han tenido que acometer una inversión importante, que ha incluido donaciones y una campaña de 'crowdfunding' con las que consiguieron unos 2.500 euros solo para costear la escenografía. Para hacer caja, esperan una buena taquilla en Ronda y, posteriormente, en las demás funciones que ya están comprometidas: en el auditorio Edgar Neville de Málaga en febrero y en la Escuela Superior de Arte Dramático en marzo. En breve esperan cerrar fechas para llevar también la obra a Granada y Sevilla.

Otro de los aspectos más llamativos de esta versión es la banda sonora, compuesta por el pianista malagueño Miguel Pérez. Son 14 temas inéditos que sonarán en directo a lo largo de la representación gracias al trabajo de varios intérpretes: piano, violín, chelo y percusión. Junto a la música, el baile juega un papel fundamental, especialmente en tres números de danza especialmente pensados para la ocasión. Unas 17 personas trabajan en el montaje entre músicos, bailarines, escenógrafos, técnicos y los tres actores que asumirán todo el protagonismo sobre las tablas. Dos de ellos son noveles: Vicen Arcos (quien encarna a Juan, el criado) y María Dolores Padial (Cristina, la cocinera). El papel principal de la señorita Julia recae en Cristina Montes Lahoz, con una importante trayectoria pese a su juventud y que ha cosechado ya algún que otro premio por su trabajo en los escenarios.

Otros proyectos

«Tenemos varios proyectos en mente, pero de momento queremos centrarnos en este, rodarlo, que salga adelante y, sobre todo, disfrutarlo ». Lola Aguayo y Marcela Brignone han llevado a cabo una intensa campaña de promoción por medios de comunicación, internet y redes sociales de cara al estreno. El boca a oreja también ha tenido su efecto y a principios de semana ya tenían bastante entradas vendidas, sobre todo para la función del sábado.

Ambas se reparten el trabajo de coordinación y dirección del grupo, que lleva a cabo sus ensayos en la sede de la Escuela de Arte Dramático de Málaga. «En este mundo la mayoría de la gente se quiere ir a Madrid a trabajar para otros. Nosotras hemos decidido crear nuestra propia compañía en nuestra ciudad y dar trabajo a la gente aquí», subraya Lola, quien asegura que prácticamente desde siempre ha querido dedicarse al teatro.

«Mis padres siempre me han dicho que yo quería ser actriz. Primero empecé como bailarina. Cuando estaba en el colegio Juan de la Rosa recuerdo que hicimos un musical. Allí me subí al escenario ya como actriz, no como bailarina. Y entonces decidí que no me quería bajar».