Diario Sur

La sanidad en el Guadalhorce encara las mejoras tras años de reivindicaciones

Los vecinos de Alhaurín el Grande han conseguido parte de sus reivindicaciones.
Los vecinos de Alhaurín el Grande han conseguido parte de sus reivindicaciones. / I. Gelibter
  • La apertura de las urgencias del chare y el refuerzo de Alhaurín del Grande aliviarán el servicio, aunque quedan asignaturas pendientes

La comarca del Valle del Guadalhorce, en la que residen más de 300.000 personas, ha sido históricamente un territorio con evidentes carencias. Desde el insuficiente servicio sanitario hasta el estado de las carreteras, y pasando por la cuestión de la depuradora -que pese a estar de actualidad no es un problema nuevo-, los municipios han conseguido algún logro gracias a la capacidad reivindicativa de la sociedad civil.

La primera de las cuestiones, y quizá la más importante, ha dado un giro en las últimas semanas. La sanidad en el Valle del Guadalhorce vivió un punto de inflexión que tiene como origen la apertura del centro hospitalario de alta resolución (chare), pero también las últimas concesiones de la Junta de Andalucía en esta materia, especialmente en Alhaurín el Grande.

Tras la apertura parcial del Hospital del Guadalhorce el pasado mes de julio, la Consejería de Salud presentó un calendario para poner en marcha el resto del centro. Tan solo con las consultas externas en funcionamiento al principio, en dicho calendario se preveía que las urgencias, uno de los servicios más demandados por los usuarios, empezaran a recibir pacientes en el pasado mes de octubre, dejando los quirófanos para principio de 2017.

Tal como pudo saber SUR la semana pasada, las urgencias, finalmente, entrarán en funcionamiento este mes de noviembre, un mes más tarde de lo previsto. Este servicio contará con una plantilla de 16 médicos, unos puestos que serán repartidos entre 72 solicitudes de cambio de centro que se han presentado, así como de otra serie de contrataciones. Fuentes del Gobierno andaluz señalaron entonces que «en ningún caso» este traslado de profesionales al chare desde el Hospital Clínico provocaría un descenso de médicos en este centro. «Los puestos se cubrirán, y habrá nuevas contrataciones para los que quieran cambiar de lugar de trabajo», señalaron dichas fuentes.

De esta manera, entre el mes pasado y lo que queda de este, se está ultimando la selección de personal, que además de los médicos, estará formada por enfermeros, auxiliares de enfermería, celadores, personal administrativo y personal de laboratorio. Con esta apertura se atendería la principal reivindicación vecinal: abrir un hospital necesario por cuestiones demográficas, pero también ejecutar una promesa que ya tenía más de dos lustros de historia.

El éxito de Alhaurín

Quienes pueden sentirse realmente orgullosos de que su lucha se haya saldado con una victoria son los vecinos de Alhaurín el Grande. El pasado miércoles, la Plataforma en Defensa de Alhaurín el Grande anunció por sorpresa la desconvocatoria de una manifestación prevista para este domingo en la localidad, en la que los vecinos volverían a pedir un segundo equipo de urgencias en el centro de salud. La Delegación prometió a los vecinos que contratará un nuevo enfermero para los fines de semana y festivos en horario de 10 a 22 horas, lo que supondrá un alivio para las urgencias. Asimismo, la Plataforma explicó que desde las próximas semanas la ambulancia solo hará servicios dentro de la localidad, y no por toda la comarca como hasta ahora. Todo ello, sumado a la apertura de las urgencias del chare a lo largo de este mes, mejorarán las urgencias en el Guadalhorce.

Pese a estos avances, existen lugares como Estación de Cártama, que también exigen un segundo equipo de urgencias; Cártama, o Álora, en los que también se están exigiendo mejoras de personal o de infraestructuras sanitarias. La capacidad de convocatoria de las plataformas (Pro Hospital y en Defensa de Alhaurín el Grande) han sido las más importantes, lo que a la sazón ha concluido con sus peticiones atendidas. El Valle del Guadalhorce ha avanzado en la sanidad en los últimos tiempos, pero demasiadas veces solo a base de reivindicaciones vecinales.