Diario Sur

Luis Candelas, comisario de la Hermandad del Ecce Homo.  V. melgar
Luis Candelas, comisario de la Hermandad del Ecce Homo. V. melgar

«Trataré de que la Hermandad del Ecce Homo se regenere»

  • Luis Candelas Comisario de la Hermandad del Ecce Homo de Ronda

Tras tres convocatorias de elecciones fallidas en la que no ha habido ninguna candidatura firme para formar la nueva junta de gobierno de la Hermandad del Ecce Homo de Ronda, el Obispado de Málaga ha nombrado al rondeño Luis Candelas como comisario de la hermandad para tratar de poner orden hasta conseguir solucionar los problemas de la cofradía

Cofrade y con una gran fe cristiana, Luis Candelas comienza su andadura al frente de una de las hermandades más carismáticas de la Semana Santa de Ronda. Abogado de profesión y con un talante serio aunque cercano, el rondeño, que también ha sido nombrado pregonero de la Semana Santa de Ronda 2017, nos cuenta sus impresiones sobre estos temas de actualidad.

¿Cuál es la situación que se ha dado en la Hermandad del Ecce Homo para que deba intervenir el Obispado?

En principio lo que ha pasado es que durante las tres convocatorias a elecciones no se ha presentado ninguna candidatura. El propio decreto establece cuáles han sido las tres ocasiones, que se fechan en mayo de 2016, en el mes de junio del mismo año, y finalmente en este pasado mes de septiembre. Ante esas citas fallidas y según lo que establece el artículo 318 del código canónico, el Obispado me ha nombrado comisario.

¿Cómo le comunicaron su nombramiento de comisario y qué virtudes cree que ha valorado el Obispado para que se hayan fijado en usted?

Fue una petición de Salvador Guerrero Cuevas, que es el consiliario de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Ronda, párroco de Santa María y a su vez consiliario de la Hermandad del Ecce Homo. Tengo con él muy buena relación y me lo ofreció como un servicio a la iglesia y a las cofradías rondeñas. En cuanto a méritos o virtudes que hayan visto en mí, no sabría decir muy bien, pero creo que todo el mundo sabe que he sido muchos años hermano mayor de la Vera Cruz, presidente de la Agrupación y quizás también mi formación en el mundo jurídico haya podido influir un poco.

¿Le ha costado aceptar el cargo?

No por la cuestión que comentaba anteriormente. Fue una propuesta de Salvador Guerrero, que me dijo que probablemente sería el perfil de la persona que estaría buscando el Obispado para este menester y que se trataba de un servicio a la iglesia. En la actualidad no estaba desempeñando ninguna actividad para el ente eclesiástico, lo consulté con la familia y el mismo día de la proposición acepté.

¿Cuáles van a ser sus funciones y durante cuánto tiempo?

Según dice el propio decreto, estaré hasta el próximo mes de septiembre de 2017, fecha en la que se convocará nuevo cabildo de elecciones. Mis labores serán realizar todas las labores que por estatutos están reservadas al hermano mayor, mantener la vida de la hermandad, y, por supuesto, ver si durante este tiempo somos capaces de encontrar una candidatura para formar una junta de gobierno nueva.

¿Qué hoja de ruta tiene planteada y a qué retos se enfrenta?

Lo primero es ponerme al día para tener el conocimiento del porqué nadie se ha presentado a las tres convocatorias de elecciones. Es raro porque el Ecce Homo es una hermandad antigua en Ronda, muy arraigada y al menos, aparentemente desde fuera, nunca antes se había tenido constancia de que hubiese discrepancias. Evidentemente algo ocurre para que durante tres convocatorias consecutivas no se haya presentado nadie. Hace apenas dos semanas que se me notificó el nombramiento y lo primero que he hecho es reunirme con el delegado episcopal de las cofradías en Málaga para que me diera unas pautas. Luego he querido escuchar a los hermanos de la cofradía porque aunque se puedan escuchar rumores, los rumores son solo eso y quería saber las distintas posturas encontradas. Además, por una cuestión de educación y cortesía, he tenido una reunión con la junta de gobierno saliente, que ya no está ni siquiera en funciones desde que he sido nombrado yo, para que así también ellos me contaran su parecer. Finalmente he convocado un cabildo extraordinario de hermanos para el próximo día 8 de noviembre y así presentarme como comisario para que ellos puedan comprobar el decreto que así lo dispone. También haremos un análisis de cuál es el estado actual de la hermandad y establecer soluciones, y sobre todo el planteamiento del curso cofrade. Se trata de una primera toma de contacto con la hermandad y saber lo que opina cada hermano. A partir de ahí, iremos trabajando.

De forma transitoria será el cabeza de la Hermandad del Ecce Homo. ¿Con qué equipo contará?

Evidentemente yo solo no puedo y fue una de las dudas que yo planteé al señor vicario episcopal y delegado de hermandades y cofradías. Yo puedo asumir determinadas cuestiones porque lo he hecho en otras ocasiones, como por ejemplo labores de hermano mayor, secretaría, tesorería, echándole tiempo y ganas. Pero, obviamente, no puedo llevar yo solo la hermandad entera a la calle. No me encuentro tampoco capacitado desde el punto de vista de los cultos, el montaje o altares. Tendré que contar con la ayuda de personas del Ecce Homo. Nombraré de alguna manera a las personas que se ofrezcan, lo sopesaré en ese próximo cabildo y haré un grupo que englobe a los principales cargos como el secretario, tesorero, fiscal, vocal de culto y al albacea. Mientras más personas seamos, mejor, y ojal el Señor del Ecce Homo así lo quiera.

La intervención de una hermandad por parte del Obispado no es algo nuevo en la provincia de Málaga aunque sí en la ciudad de Ronda. ¿Cree que esta acción reforzará a la hermandad?

Yo creo que sí o al menos yo vengo con esa intención. Aunque el nombre de mi cargo sea un poco feo, mi intención no es la de perjudicar a nadie, sino simplemente, en función de las normas que se recogen en esta hermandad, sacar a esta cofradía adelante. Hay que dejar atrás las desidias de los hermanos. No se puede perder una hermandad.

El Ecce Homo es una de las cofradías más queridas de Ronda. ¿Qué opinión tiene usted sobre esta hermandad como cofrade?

Yo siempre he visto a la Hermandad del Ecce Homo, salvo en aquel tiempo en el que los horarios coincidían con los de mi hermandad, la Vera Cruz. Desde que ya se reestructuraron los horarios y la Vera Cruz se encierra antes, me voy a casa y una vez que me quito el hábito nazareno salgo de nuevo a la calle para verlos. El resto del año he participado en alguna ocasión, bien en sus cultos por las invitaciones que recibía como hermano mayor de la Vera Cruz o bien como presidente de la Agrupación. En definitiva, con la ayuda de los hermanos voy a tratar que la Hermandad del Ecce Homo se regenere y vuelva a tomar el camino.

¿Qué mensaje lanzaría a los hermanos del Ecce Homo que viven con inquietud esta delicada situación?

Pues que la hermandad es de ellos y no mía. Que yo vengo a ayudarles y que precisamente por eso el Obispado haya nombrado a una persona ajena a la hermandad para ver las cuestiones con más objetividad. Yo estoy para ayudarles, pero ellos tienen que poner de su parte. Si algún día la Hermandad de la Vera Cruz no desapareció fue por la ayuda que recibimos por parte del Ecce Homo y es ahora cuando la historia de alguna forma brinda la posibilidad de devolver el gesto y que sea alguien de la Vera Cruz quien les ayude.

La actualidad cofrade manda y la semana pasada usted fue elegido pregonero de la Semana Santa 2017. ¿Cómo ha vivido el nombramiento?

Eso es algo que me va a costar más trabajo. Aunque sea letrado, no soy muy de letras o de pregón. Yo trataré de ponerle todo el corazón posible. Jorge García, que aparte de ser el presidente de la Agrupación es amigo, cree que puedo estar capacitado y yo lo he aceptado. No obstante, veo más fácil ponerle solución a la situación del Ecce Homo que hacer el pregón.

Será el próximo 2 de abril de 2017 el pregón. ¿Ha comenzado a escribirlo o tiene ya al menos alguna idea?

Aún no he escrito nada. Lo único que he comenzado es a leer la Biblia con el firme convencimiento de que ahí encontraré el argumento del pregón.